España y su Crisis!!!

El siguiente material llego a manos nuestras, días antes de la

estrepitosa derrota que sufriera las fuerzas populares y de izquierda

en España, este país se vistió, a partir de esas elecciones

prácticamente todo de derecha, salvo algunas muy pequeñas excepciones,

este material de Carmen Morente, de alguna manera parece predecir ese

camino.

La panacea del horizontalismo en la actuación general de la política,

se ha puesto tan de moda, que las asambleas populares, de pobladores,

obreras, estudiantiles, juveniles es el pan diario de cada día en

estos tiempos, tal es así que una asamblea para decidir donde

ubicarían los baños en una de las tantas tomas de plazas, tuvo una

duración de 72 horas y algo mas, como muestra fehaciente de la

democracia participativa y directa y el papel protagónico de la gente.

Pero esta panacea, es incapaz de generar una articulación mayor, de

dotar al movimiento de propuestas mas de fondo, en fin de poder

coordinar mas allá del twiter y el facebook, (herramientas, no mas que

eso) acciones para enfrentar a un enemigo común, que además esta

organizado, coordinado y con una gran capacidad de maniobra como lo

demostrado en Grecia e Italia.

El capitalismo esta en una profunda crisis sistémica, lo hemos

afirmado desde el 2007 (ver documentos) pero, muy a pesar de ello,

sigue contando con grandes medios, para poder superar los descontentos

masivos que se le presentan, la respuesta a pesar de ser numerosas y

extensivas en el espacio geográfico mundial, dicho descontento no le a

causado mas que molestias a un sistema de dominación que luce robusto

aun.

Todavía recordamos a principios del mes de Mayo de este año un grupo

de camaradas insurgentes, conversando en un café, se les aproxima un

conocido y respetado militante acrata, el mismo les aseguro que el

capitalismo no llegaba a fin de año, bueno el capitalismo ha llegado a

tal nivel de capacidad de sustentación que ese muerto camina y con

mucho dinamismo.

Aplaudimos la lucha de los indignados, nos sentimos esperanzados,

porque la lucha por primera vez se plantea en términos planetarios,

como bien lo definiera el Camarada Marx, para nada hay que sustituir

el inevitable e innegable aprendizaje de todo un cuerpo juvenil en

esta lucha, pero de allí a considerar que el derrumbe del capitalismo

esta a la vuelta de la esquina, es descabellado afirmarlo.

Aplaudimos la lucha de los indignados con los mismos temores que

Carlos Marx apoyo en su momento la Comuna de Paris, el devenir de los

acontecimientos hasta los momentos nos otorga, una sola razón, la

horizontalidad llevado al extremo, no permite el enfrentamiento, de un

enemigo que tiene muy claro su objetivo y unos indignados que todavía

no logran entender que el enemigo es el sistema de explotación

capitalista en su conjunto y no parcialidades del mismo.

Pero como la crisis del capitalismo es para largo, estas primeras

escaramuzas, son ya una campanada de lo que vendrá en años sucesivos,

los tiempos de REVOLUCION PROLETARIA se acercan, la tarea es

prepararnos, organizarnos, generar mecanismos de confluencia, en fin

estar al 100% a la hora en que las alamedas reclamen la presencia

colectiva.

Los contratiempos de la fijación horizontalista interminable, que hoy

hacen vida en la casi totalidad de los organizaciones sociales,

populares, juveniles, etc. Serán superadas con nuestra presencia

activa y las lecciones que la dura batalla cotidiana genera, nadie

aprende por nadie, solo la experiencia misma, permitirá la madures

requerida y necesaria.

INSURGENCIA COMUNISTA

DIRECCION POLITICA

DICIEMBRE 2011

España y su Crisis

Por: Carmen Morente

El Contenido de este ensayo sólo pretende ofrecer algunas consideraciones sobre la actual crisis que se vive en España, como expresión particular de la crisis global del sistema capitalista mundial, en el que está insertada; con la única intención de colaborar a quien necesite o esté interesado en una mirada de mayor envergadura.

Que España atraviesa una crisis muy grave es algo sabideo y aceptado

El dato más contundente de esta situación pueden ser los niveles de paro(lease desempleo). Según la ultima Encuesta de Población Activa (EPA), para el primer trimestre del 2011: 21,29% de la poblacion está en paro. ¿Acaso no es una cifra catrastofica?, ¿cuántas sociedades occidentales lo soportarían? Estamos hablando de cerca de 5 millones de parados (desempleados); en concreto de 4.910.200 personas. Los niveles de desempleo se hacen más incomprensibles cuando los situamos en determinadas Comunidades Autonomas. La Comunidad Autónoma Andaluza “vive” con una cifra de paro de ¡29,29%! Y si seguimos bajando en la geografía, las provincias de Cádiz, Huelva y Málaga, tres de las ocho que componen Andalucía, “viven” con 31,47%, 30,60% y 30,65 de paro, respectivamente. Granada, provincia donde resido, con 29,39%. Mientras el porcentaje en Catalunya es de 19,01% y de 11,61%, en el País Vasco. Las desigualdades territoriales se manifiestan con motivo de la crisis con toda su virulencia histórica.

El análisis sectorial de las cifras generales evidencia también otras deficiencias estructurales. El desempleo afecta más a mujeres que a hombres; más a las trabajadoras y trabajadores inmigrantes y más a los jóvenes, que “viven” con 45% de desempleo.

La cifra de hogares sin ningún tipo de ingreso. asciende a 257.000, cifra que Cáritas sube a 300.000.

El fetichismo de la sociedad española como sociedad feliz y llena de oportunidades será cosa del pasado.

La catástrofe no se generó de la noche a la mañana

Cierto que la crisis del capitalismo ha afectado a todas las economías de la Unión Europea. Pero la pregunta es, ¿por qué a España de superior manera?, ¿por qué de superior manera a las economías mediterráneas y a Irlanda?

Para el caso español, nada tendría sentido sin reconocer el particular papel que le fue adjudicado desde que se iniciara su proceso de integración, primero en el Mercado Común, después en la Comunidad Europea y, por último, en la Unión Europea.

Los sucesivos gobiernos de la socialdemocra cia, los años de Felipe González como presidente, se encargaron como siempre, de hacer el trabajo sucio: toda la industria pesada fue desmantelada (extracción de hierro y carbón, siderurgia, astilleros,

La escasa intelectualidad crítica que ha conseguido sobrevivir encuentra más dificultades que nunca para tener una influencia efectiva, cuantificable, aplastada su voz por la virulencia y efectividad de los grandes medios de comunicación, esos sí, creadores de opinión pública e ideología.

Para que un pensamiento o una acción crítica organizada pueda expandir su influencia, necesita un tejido social donde arraigarse y fructificar.

Su ausencia es uno de los mayores problemas que padece la sociedad española y que la hace más vulnerable.etc.); las empresas estatales fueron privatizadas (telefonía, agua, luz, correos y telégrafos, transporte aéreo, sector automotriz, ferrocarriles, etc.); fue sacrificada la ganadería, multitud de cultivos tradicionales tuvieron que someterse a las cuotas de producción, etc. Las principales redes de comercialización de alimentos quedaron en manos francesas y alemanas. Procesos de reconversión brutal se produjeron también en el sector privado, en la banca sin ir más lejos. Dejamos de ser autosuficientes en cuanto a la producción de leche y granos. Se modificó el sistema público de pensiones y se realizó la primera gran contrarreforma laboral.

Nos quedaron, eso sí, grandes infraestructuras de comunicación (autovías sobre todo y ampliación de aeropuertos), que no conectan núcleos de producción y que tuvieron el único objetivo de garantizar el tránsito de mercancías procedentes de la UE: “el libre mercado”, que no dejó de ser un doble eufemismo, dados los diferentes niveles de desarrollo y de posible competencia.

Todo ello se realizó sin gran contestación social en el sector industrial y de servicios, a excepción de Reinosa (Cantabria) y Sagunto (Valencia) y algunas otras resistencias; ya que las reconversiones facilitaron la prejubilación de decenas de miles de trabajadores en condiciones muy favorables, incluido el sector privado.

Todo por imperativo de las economías que dominaron el proceso de integración. Cuando en América Latina dirigentes de partidos de izquierda ponían como ejemplo de integración el que se estaba desarrollando en Europa (todavía ocurre) se nos erizaban los pelos. Si te atrevías a plantear que se trataba de un bloque al La escasa intelectualidad crítica que ha conseguido sobrevivir encuentra más dificultades que nunca para tener una influencia efectiva, cuantificable, aplastada su voz por la virulencia y efectividad de los grandes medios de comunicación, esos sí, creadores de opinión pública e ideología.

Para que un pensamiento o una acción crítica organizada pueda expandir su influencia, necesita un tejido social donde arraigarse y fructificar.

Su ausencia es uno de los mayores problemas que padece la sociedad española y que la hace más vulnerable.servicio de los monopolios y del capital transnacional, enemigo de los pueblos y guerrerista, te miraban como si hubieses perdido la razón.

También el fetichismo europeísta habrá sufrido una fuerte devaluación.

Y en esto llegó el blanqueo de dinero

Los años previos a 2001, fecha mágica de im plantación del euro como moneda única, invadieron el país de dinero negro. Y qué mejor sector para el blanqueo que el llamado “ladrillo”.

El sector de la construcción se convirtió si no en el único, en el mayor motor de una economía basada en la especulación urbanística. Hasta tal punto que se requirió mano de obra extranjera para el propio sector y sobre todo para llenar el vacío que la huida de trabajadores de otros sectores a la construcción produjo, principalmente en la agricultura y los servicios de menor cuaficación (en una sociedad que jamás fue de pleno empleo, ni siquiera en la época del ladrillo y que mantuvo durante todos esos años alrededor de 8 millones de pobres, según Cáritas).

La necesidad de liberar suelo para la expansión urbanística provocó la extensión de la corrupción en todos los medios institucionales, principalmente en los ayuntamientos y Comunidades Autónomas y en el entramado empresarial; los famosos

maletines” de un sitio para otro.

Fueron años “divinos”. Un trabajador de la construcción podía ganar, entre dinero reglado y en negro, más que un catedrático de Universidad.

Con un contrato de tres meses se pudo acceder a una hipoteca, a 40 años, por valor de 200.000 euros o mucho más. Se renegociaban hipotecas como si tal cosa, ampliándolas para acompañar la vivienda de un todoterreno o un BMW… hasta que se nos olvidó que siempre hubo ricos y pobres.

De igual manera, cualquiera que contara 12.000 euros, por ejemplo (cosa fácil para determinados sectores sociales), podía invertirlos como “señal” para una construcción en plano. A la hora de realizar el contrato real, la señal de 12.000 euros podía convertirse para el primer comprador en 42.000 euros, la mayor parte dinero negro, claro. ¡Y vuelta a empezar!

El nivel de endeudamiento, que el modelo especulador generó, llegó a cifras astronómicas. En el plano macroeconómico, para 2009, ya representaba 366% del PIB; y bajando a la microeconomía, la deuda familiar acumulada ascendía a 87% del PIB.

En 2007, cada español debía a bancos o cajas de ahorros una media de 20.500 euros. Se trata de una media pero, ¿qué realidad social esconde si para determinarla eliminamos de la población total a los menores de 18 años y a los mayores de 70? ¡Toda esa deuda dando vueltas por los mercados financieros! Sólo en el presente año, 35 mil viviendas han sido embargadas por impago de hipotecas; un doble drama social porque en España, se pierde la casa pero se sigue pagando la hipoteca… ¡Hasta se han arbitrado medidas para perseguir a los emigrantes que decidieron retornar, quedando sus casas en manos de los bancos, y rehacer sus vidas en los países de origen!

Sería el año 2005, habíamos invitado a cenar en casa a una pareja argentina. Comentando aspectos de la realidad que vivíamos, el caballero afirmó estar viviendo una pesadilla: “Esto ya lo vivimos nosotros en la época de Menem… y después llegó el corralito”.

Si al margen de algunos intelectuales y organizaciones de escaso impacto la situación no provocó movilizaciones ni repulsas fue por la sencilla razón de que el modelo especulador y corrupto había permeado al conjunto de la sociedad. Fueron años “divinos”, repito: la espiral se arraigó como infinita en la conciencia colectiva (si es que

a eso se le puede llamar conciencia); la mayor victoria ideológica del capitalismo en la historia contemporánea de España.

El impacto de la crisis en una sociedad desvertebrada

La escasa intelectualidad crítica que ha conseguido sobrevivir encuentra más dificultades que nunca para tener una influencia efectiva, cuantificable, aplastada su voz por la virulencia y efectividad de los grandes medios de comunicación, esos sí, creadores de opinión pública e ideología.

Para que un pensamiento o una acción crítica organizada pueda expandir su influencia, necesita un tejido social donde arraigarse y fructificar.

Su ausencia es uno de los mayores problemas que padece la sociedad española y que la hace más vulnerable.

Sin duda que la sociedad española ha sufrido fuertes transformaciones en las tres últimas décadas. Y me atrevería a especular que dichas transformaciones, lejos de acercarnos a Europa, nos han alejado de ella (al menos de las economías fuertes y centrales, nunca la “homologación” se hizo tomando como ejemplo los parámetros superiores) y nos han hecho mucho más vulnerables y dependientes “Manos atadas” en el plano interno y dependencia extrema en el plano exterior, con el ingreso de España a la OTAN y el servilismo con el que se defienden los intereses estratégicos de los EE UU, sea cual sea el gobierno de turno en ambos lados del Atlántico.

Muchos podrían pensar que estamos inventando si recordamos la pretensión del presidente Adolfo Suárez de situar a nuestro país en el ámbito de los No Alineados; privilegiando el relacionamiento con América Latina. En su caída casi fulminante (nos referimos a Adolfo Suárez), pudieron actuar presiones externas para derrotar esta posibilidad no atlantista. En este como en otros aspectos: todo quedó “atado y bien atado”.

Con la victoria contundente de la derecha más reaccionaria en las pasadas elecciones municipales y autonómicas, celebradas el 22 de mayo, parece cerrarse el círculo que iniciara la llamada “Transición Política” española (una suerte de “Pacto de Puntofijo” a la mediterránea). Ni durante el franquismo la derecha llegó a tener tal apoyo popular y tan homogéneo a nivel territorial (nivel donde se produce el salto cualitativo).

Las voces que durante años clamaron en el desierto denunciandio que el modelo era insostenible advirtieron que la salida a la crisis del sistema capitalista no tenía por qué tener un carácter progresista, en el sentido de ampliación de los derechos democráticos, civiles y sociales. En efecto, el sistema está en crisis pero no se vislumbra una quiebra en la hegemonía que lo mantiene.

Los valores (¿o contravalores?) del neoliberalismo han triunfado de modo inapelable. El salvajismo, el culto a la ignorancia, los comportamientos que han servido de modelos gracias a la televisión-basura cuya masividad es apabullante, las necesidades ficticias creadas, el consumismo, el individualismo feroz, la violencia como mecanismo de relación entre las personas (no nos referimos a la violencia delictiva que curiosamente ha disminuido con la crisis), el consumo de alcohol o de drogas (antes de la crisis nos disputábamos con los EE UU, cada semestre, el primer puesto mundial en consumo de cocaína), el fracaso escolar, la violencia machista, etc., no son el mejor caldo de cultivo para transformar el ordende cosas.

Desde que revienta la olla, en el verano de 2008, hasta el surgimiento del movimiento 15-M, el sentimiento colectivo es de estupor e incredulidad. Mientras que está cayendo fuego sobre nuestras cabezas (plan de ajuste, primero, Pacto del Euro, en la actualidad), al sector financiero se le inyectan más de 50.000 millones de euros sin que nada ocurra. La esperanza colectiva es que la crisis pasará y, la aspiración generalizada, volver a vivir como antes de que estallara.

¿Cómo puede una sociedad “desarrollada” mantener más de 20% global de paro?, ¿cómo mantener alrededor de 300.000 hogares sin ningún tipo de ingreso?, ¿cómo soportar 45% de paro juvenil?

Parte de la sostenibilidad y la estabilidad viene garantizada por el alto porcentaje de economía sumergida, que cifras oficiales sitúan sobre 25%; otro aspecto sociológico importante reside en la capacidad de los actuales abuelos y abuelas (de entre 50 a 65 años), de mantener a tres generaciones en base a sus ingresos, aunque en muchos casos se trate de un malvivir.

Muy pocas estructuras han quedado al margen de la corrupción, el clientelismo y la institucionalización, siendo cooptadas por el sistema: ni los partidos de izquierdas, ni los sindicatos históricos, ni el movimiento asociativo vecinal, ni el movimiento feminista; el movimiento estudiantil desgraciadamente fue la primera víctima mortal de la Transición Política.

La escasa intelectualidad crítica que ha conseguido sobrevivir encuentra más dificultades que nunca para tener una influencia efectiva, cuantificable, aplastada su voz por la virulencia y efectividad de los grandes medios de comunicación, esos sí, creadores de opinión pública e ideología.

Para que un pensamiento o una acción crítica organizada pueda expandir su influencia, necesita un tejido social donde arraigarse y fructificar. Su ausencia es uno de los mayores problemas que padece la sociedad española y que la hace más vulnerable.

Sobre el Movimiento 15-M. Democracia real, Ya

En medio de una campaña electoral viciada y vacía de contenidos, con los datos finales cantados por encuestas y ambiente social, el 15 de mayo, en Madrid, miles de personas se concentran en la Plaza del Sol y deciden acampar en protesta contra la situación general y especialmente contra la situación de la juventud. Al parecer grupos de jóvenes habían realizado contactos durante la manifestación del 1 de mayo y luego actuaron a través de redes sociales.

Cierto que no son las primeras expresiones de protesta que se producen. Desde el estallido de la crisis, en muchas ciudades los foros sociales se han reconvertido en plataformas contra la crisis pero su capacidad de convocatoria y de impacto son escasas para el esfuerzo que realizan.

Las acciones de Madrid se generalizan por todas partes, principalmente grandes ciudades; y las acciones represivas, allá donde se producen sólo consiguen avivar el movimiento en su conjunto.

Con desigual desarrollo y particularidades locales el Movimiento 15M mantiene las acampadas hasta los días posteriores a las manifestaciones del 19 de junio que se producen en todos los grandes núcleos urbanos del país.

Primeras constataciones:

Las movilizaciones causan una gran sorpresa colectiva. Para algunos sectores de temor o de rechazo; para otros de alegría en la medida en que parece que el ausentismo político de la juventud será cosa del pasado.

Las movilizaciones no afectan al desarrollo del proceso electoral del 22 de mayo ni a sus resultados.

La personas que se movilizan y acuden con regularidad a la asambleas son principalmente jóvenes estudiantes, universitarios y graduados en paro; pero decenas de miles de otros sectores y edades se suman a las manifestaciones que convocan. Una especie de catarsis provocada por tanta angustia y desesperación acumuladas.

Se protesta contra todo de un modo genérico: contra los bancos, contra la crisis, contra el paro, contra la clase política, contra la corrupción, contra los desahucios, contra la especulación, contra la mercantilización de la educación o la salud, etc; sin que exista hasta el momento un programa ni se vislumbren los mecanismos políticos y tácticos para conseguir objetivos más allá de las campañas de denuncia y movilización.

El movimiento y sus expresiones no tienen sintonía con las grandes movilizaciones llevadas a cabo en Portugal o en Grecia donde los sindiatos de clase y estudiantiles y los partidos obreros son los convocantes de las sucesivas huelgas generales o sectoriales. La imagen del 15-M recuerda más a los fenómenos ocurridos en Egipto o Túnez, salvando las distancias.

Y muchas interrogantes que sólo el tiempo irá ayudando a contestar:

Apartidistas, asindicales, arreligiosos?

Desde muchos puntos de vista hay sobrados motivos para rechazar el actual sistema de partidos, así como el carácter y papel jugado por los llamados sindicatos “históricos” en los últimos 30 años en España. Más comprometido resulta explicar o justificar la definición “arreligosa” del movimiento. Mucho costó a las sociedades modernas llegar al laicismo que respeta las creencias religiosas de cada quien pero separa a las Iglesias de las instituciones públicas. En cualquier caso, esas tres “as” en negativo también suponen un posicionamiento ideológico excluyente. En las siguientes líneas iremos ligando interrogantes .

Rechazar cualquier tipo de ideología o ideario político también es una ideología y un ideario político; sobre todo cuando es de obligado cumplimiento. Una forma posmoderna de autoritarismo que en el plano del movimiento se convierte en un sectarismo anacrónico en una sociedad caracterizada por la existencia de contradicciones frontales y transversales, cada una de las cuales se expresa a través de una ideología y de un ideario político.

Antes del M-15 no ha existido nada. Lo cual, además de ser una afirmación propia de adolescentes (egocentrismo; hay que tener en cuenta que en España, a todos los efectos se es joven hasta los 35 años), nos devuelve a tiempos en que la Humanidad estaba imposibilitada para la interrelación, por ignorancia o por aislamientos de todo tipo; imposibilitada de acceder a los avances de su propia comunidad, de entender su existencia como una acumulación de experiencias y saberes. Un pensamiento antihistórico en el marco de la globalización y la revolución tecnológica que puede llevar a una deriva de fuerte carácter retrógrado.

La negación de la Historia permite hacer “tabla rasa”, la pretensión de partir de cero. Saludable es, por poner un ejemplo, volver la espalda a las actuales cúpulas sindicales pero de ahí a rechazar la lucha y conquistas logradas gracias a la lucha organizada de los trabajadores va un trecho demasiado largo. ¿Saben los que niegan en abstracto y sin matices por qué el 1o de Mayo es el día de las trabajadoras y los trabajadores?, ¿conocen cuánto costó la jornada laboral de ocho horas?, ¿conocen la lucha del movimiento sindical clandestino durante la dictadura franquista?, ¿intuyen en alguna medida las muertes de jóvenes dirigentes de sindicatos estudiantiles durante el franquismo y la transición política?

Además de indignados están confundidos por la ignorancia propia del analfabetismo político que se nos ha impuesto. Confunden la lucha política con la estructura de los partidos actuales; confunden la lucha sindical con la estructura de los sindicatos actuales; confunden la corrupción y el clientelismo con la necesaria vertebración social que se articula a través de organizaciones plurales.

Quizás la mayoría desconozca incluso cuáles son los vínculos ideológicos a los cuales responden, muy ligados a su propia composición social y generacional. En España la tradición anarquista fue muy fuerte (ya en una época de declive a nivel mundial del ideario); pero afirmar que haya un componente ácrata con vínculos históricos sería especular demasiado, dado que el anarquismo en España tuvo una expresión indical dominante .

Es posible que la juventud que se levanta el 15 de marzo, estudiantes, universitarios o licenciados en paro, no sea conocedora de las últimas teorías de Toni Negri. En cualquier caso, sea cual sea la matriz ideológica a la que responden de forma consciente o no y a efectos prácticos, lo que está claro es su reivindicación del apoliticismo y el rechazo abstracto a cualquier forma de poder. Lo cual, además, aísla al movimiento de las experiencias revolucionarias que se producen hoy en el mundo. La consigna “Otro mundo es posible” parece cosa de un pasado prehistórico para ellos.

El problema se deriva de que las experiencias revolucionarias presentes (procesos convulsos llenos de problemas y contradicciones pero procesos al fin y ¡por fin!), tienen clara la necesaria toma del poder, se desarrollan con partidos políticos, sujetos sociales y movimientos estructurados; vienen desa rrollando una teoría de la liberación que tiene en cuenta las experiencias del movimientos revolucio nario a través de la historia; en resumen: todo lo que ellos rechazan.

Como joven movimiento tendrá que hacer su propio recorrido. Quizás por el camino pueda surgir una nueva conceptualización y valoración de lo político; quizás también nuevas expresio nes unitarias no sectarias ni recurrentes con las manipulaciones que tratan de evitar; quizás tam bién nuevas expresiones de organicidad que garanticen permanencia. En su fase se extensión horizontal por los barrios quizás también una ampliación de horizontes y perspectivas.

Algunas experiencias se vislumbran en esta extensión horizontal. En los barrios no sólo hay jóvenes de procedencia estudiantil; también hay jóvenes expulsados del mercado de trabajo con motivo de la crisis, otros que jamás accedieron a su primer empleo; amas de casa, jubilados y jubiladas; niños, niñas y adolescentes que comienzan a ir con sus padres a las asambleas, ampliando social y generacionalmente al movimiento.

Está siendo muy exitosa la campaña para evitar los desahucios. El vecindario del barrio evitando que la policía expulse de su vivienda a las familias embargadas; la tensión permanece pues no se consigue que desaparezca la orden pero sí que se postergue su aplicación. Así como las acciones para evitar las redadas de inmigrantes sin papeles. Son pequeñas victorias que van creando una humanidad que comienza a confiar

en el “otro”, que comienza a sentir un mínimo de autoestima, que comienza a percibir que forma parte de un colectivo social donde se pueden crear lazos de colaboración y unidad para afrontar los problemas.

Es posible que, de mantenerse este desarrollo horizontal más plural, los obcecados de la antihistoria tengan menos posibilidades de intervención y dirección. También es posible que el movimiento desaparezca como el humo.

Para finalizar una anécdota que puede ser muy expresiva de todo lo que queremos decir: en Granada, en la primera de las grandes manifestaciones, una compañera de 67 años, vieja luchadora antifranquista, sindicalista y militante comunista e internacionalista (Carmen Fernández de la Rosa), va marchando junto a un grupo numeroso de jóvenes, chicos y chicas. Le ofrecen incluso que agarre una pancarta. Al final de la manifestación, una joven que ha estado a su lado todo el rato, se dirige a ella:

Señora, gracias por venir. A lo que Carmen contesta:

Yo no me he ido nunca.

La joven no entendió lo que le quiso decir.

Carmen Morente Muñoz

Miembro del Grupo de Estudios de Historia Actual.

Universidad de Cádiz.

Plataforma Simón Bolívar de Granada.

Anuncios

Acerca de vozinsurgente

Comunismo, Organización, Lucha de Clases, Marxismo, Dialéctica, Militancia, Humanidad, Ecología, Antipatriarcado,

Publicado el 20 diciembre, 2011 en Politica y Comunismo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: