SOMOS INSURGENTES SOMOS COMUNISTAS

 

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Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Karl Marx & Federico Engels La ideología alemana

 

¿Qué es Insurgencia Comunista?

Somos una organización-movimiento revolucionaria e insurgente,  que difunde el comunismo libertario y revolucionario como alternativa al sistema-mundo capitalista y a las diversas formas en que se manifiestan las múltiples dominaciones.

Legado histórico

Nuestra organización comienza su accionar hacia finales del año 1991. Un conjunto de mujeres y hombres que se agrupaban en tres distintas organizaciones políticas dan el paso a la construcción de una nueva organización revolucionaria.

Desde el año 1991 hasta el año 2000 fuimos conocidos en el escenario político revolucionario como “Poder Popular Revolucionario” (PPR). A partir del año 2001 se inicia dentro de la organización un proceso de debate interno colectivo que llevará a que el proyecto PPR realizara importantes modificaciones en lo político y organizativo, que determinaron el cambio de siglas y concluyen en el nacimiento del actual proyecto denominado Insurgencia Comunista (IC).

Son nuestros principios

Algunos principios básicos de nuestra organización-movimiento son: el compromiso con los procesos de emancipación del bloque social y su auto-gobierno político, económico, el poder popular; la democracia radical; la flexibilidad;  el humanismo; anticapitalista;  antiimperialista; unitario; crítico y autocrítico.

Nuestro Accionar

Parte del camino recorrido en nuestra militancia política de varias décadas hemos aprendido sobre lo vital para los procesos de emancipación superar los resabios del dogmatismo y el sectarismo. Lo importante no es donde nos ubicamos y dónde ubicamos a los otros sino la reflexión crítica y la acción concomitante en el proceso colectivo de insurgir contra cualquier orden de dominación.

El colonialismo, el patriarcado, el sistema-mundo de vida del capitalismo, el racismo, la depredación y degradación del nicho ecológico que hace posible la vida, son órdenes de dominación que se manifiestan actualmente en relaciones sociales concretas.

En ese sentido las luchas sociales y políticas por la emancipación de los múltiples órdenes de dominación –estructural y subjetiva- no está guiada exclusivamente por el tema de la clase, esta lucha se amplía al bloque social  de los explotados, subalternizados, dominados y oprimidos por sujetualidades políticas y fuerzas sociales diversas.

Reconocemos la diversidad, diferencia y complejidad en que se manifiesta la dominación, así como a los diversos grupos socio-culturales  sobre los que se ejerce, y por ello asumir  radicalmente el protagonismo de esas sujetualidades y bloques sociales en procesos colectivos de emancipación.

En ese sentido Insurgencia Comunista se esfuerza por constituir un conjunto heterogéneo (tanto por naturaleza como por dimensión y fuerza articulada) autónomo de poder popular, que se articula a partir de la elaboración colectiva y dinámica de una cartografía de luchas concretas, articuladas en territorios sociales específicos como parte del proceso de elaboración de política, de estrategias, de tácticas en el proceso de emancipación.

La complejidad de la dominación exige de quienes nos agrupamos en Insurgencia Comunista cultivar personal y colectivamente un espíritu crítico y creativo, que debe abarcar tanto la teoría como la práctica. La construcción de una alternativa superadora  a los diferentes órdenes de dominación pasa por una acción colectiva radical de cada bloque social sometido a dominación en lo que toca a la opresión particular a la vez que se articula al conjunto de las otras luchas de emancipación.

Superar el sectarismo y la cultura grupuscular de la izquierda tradicional, es también una tarea inmediata del proceso de emancipación. La tarea histórica por hacer nos impulsa a colaborar en la recomposición de los sujetos políticos revolucionarios.   Parte del triunfo político del capitalismo es haber destruido lo comunitario como un componente cohesivo, unificador fundamental de la identidad cultural de nuestra América y mas allá de ella.

La emancipación, desde nuestra concepción, será producto de ese reencuentro con lo común, a través de la acción colectiva de las diversidades que asumen esas tareas. Es el logro de la auto-determinación del bloque social de los subalternizados. En ello no es posible los caudillajes o personas divinizadas portadoras de la antorcha prometéica, ni de aparatos de partidos y menos aún de ningún Estado.

El carácter internacional de la lucha de la emancipación

Desde Insurgencia Comunista asumimos que las múltiples prácticas de dominación se efectúan en cualquier formación económico-social del planeta, salvo algunos grupos no accidentales no contactados, al igual que comprendemos y asumimos las diferencias existentes en los diversos contextos regionales y nacionales en el planeta.

Teniendo presente que ese es el punto de partida,  o estado de la situación, hemos optado por asumir que la lucha por la emancipación no puede desarrollarse en un solo espacio social, por el contrario, esta debe desarrollarse en todo los espacios sociales en que se manifieste la dominación.

El bloque social  de los explotados, subalternizados, dominados y oprimidos debemos unirnos en una sola fuerza mundial que combata y destruya los órdenes de dominación que si presenta un solo frente contra nosotros y procura la vigencia y continuidad de su sistema de opresión global.

Las luchas emancipadoras deben darse en los distintos escenarios geográficos hasta abarcar la totalidad del mundo, allí dónde se presente.  La lucha es una sola y que todas las luchas particulares deben articularse atendiendo las realidades particulares. Cada lucha parcial, debe ser entonces engarzada con este objetivo principal y la suma total de esas parcialidades nos permitiría avanzar en la consecución del objetivo del bloque social subalternizado.

No se trata de construir modelos homogeneizadores. Unidad en la diversidad. Las experiencias de acumulación de fuerzas socio-políticas deben estar guiadas por un proyecto estratégico de liberación con capacidad de articularse con otros proyectos geográficos y constituir bloques hasta abarcar lo planetario.

Insurgir en cada espacio a la vez que se construyen formas de articulación local-regional. Hoy ya no es posible plantearse la lucha por el comunismo en solo país.

El desarrollo planetario del modo de producción y acumulación capitalista lo constituye en un fenómeno histórico-mundial, teniendo en cuenta ello el accionar por la superación alternativa de ese modo de relación social, la lucha ha de ser entonces en la misma escala en que se desarrolla el mismo sistema de producción.

El comunismo posible, lo será en la medida que sea a escala mundial. Los procesos transicionales socialistas locales, es decir nacionales, se encuentran aún a merced de relaciones asimétricas en los mercados financieros y comerciales  internacionales –más aún en economías como las nuestras- deben consolidarse e iniciar procesos de constitución de bloques regionales hasta conformar nuevas formaciones económico-sociales alternativas al sistema capitalista.

Desde una ética y praxis de liberación

El bloque social subalternizado en condiciones de padecer narrativas y prácticas de dominaciones diversas estamos llamados a desconstruir esas narrativas, prácticas, instituciones que niegan objetivamente la misma existencia. A la vez que participamos de la construcción de nuevas narrativas y acciones para hacer posible la vida plenamente, sin exclusiones de ningún tipo, revolucionando lo parcial y estructural, de modo radicalmente democrático y participativo, potenciando la cultura libertaria.

Por una táctica de frente amplio revolucionario

Concebimos la necesidad de edificar un frente amplio revolucionario como una construcción social y política que depende de la voluntad liberada, de los anhelos, decisiones y que articula el conjunto de fuerzas comunistas, progresistas, socialistas, radical-democráticas, descolonizadoras, antisexistas, ecosocialistas, libertarias, feministas, revolucionarias, antipatriarcales, en resumen del bloque social que porta las sojuzgaciones.

Las fuerzas constituyentes revolucionarias se comprometen a la superación de los particularismos excluyentes, egoístas y sectarios, sin procura de ambiciones mezquinas de parcelas de poder,  en el afán de construir colectivamente la unidad que propicie prácticas y conciencia crítica para la liberación.

Como parte de las tareas por hacer tiene la responsabilidad de construir una agenda de mínimos comunes para las situaciones coyunturales, los contenidos altercapitalistas y de la liberación así como las mediaciones históricas necesarias para lograrlo.

Una dirección política revolucionaria colectiva con conciencia revolucionaria desde una postura ética  y de praxis liberacionista del proceso político venezolano que propicie el protagonismo popular. Desde allí, estimular una amplia movilización de los diferentes sujetos sociales subalternizados.

El liderazgo debe ser radical-democrático lo que implica desarrollar una amplia capacidad de diálogo, capaz de consultar con posibilidades de renovarse en lugares de dirección.

Por un pensamiento ético-crítico

Ya no es posible seguir repitiendo viejas fórmulas de viejos manuales. La hora histórica demanda que las narrativas y praxis liberadoras se dote de un nuevo arsenal teórico emancipador y descolonizado desde las coordenadas de nuestro continente, sin negar los aportes que desde deferentes latitudes y etapas históricas se han elaborado en la larga lucha por la libertad, desarrollo integral y buen vivir de las personas.

Protagonismo popular

Parte de la lucha que debemos desarrollar como fuerza insurgente y revolucionaria pasa por acompañar el proceso de construcción de un poder desde abajo. La tarea política nuestra es un hacer y reflexionar sobre nuestras prácticas en medio del bloque social sojuzgado para potenciar los dinamismos de autogobierno popular que a su vez se articula con las otras múltiples expresiones de lo popular para desplegar la potencia constituyente de los subalternizados. En ese sentido INSURGENCIA COMUNISTA no desea ni aspira al ejercicio del poder, en tanto ejercicio de gobierno sobre otros.

En ese sentido Insurgencia Comunista no concibe el poder político como un fin, ni en un sentido de ambición privada del alguno de nuestros cuadros, ni en un sentido de ambición colectiva de nuestra organización, sino que concebimos el poder político como un medio para, generar, organizar, cooperar, asegurar la auténtica realización del poder popular y la eliminación del capitalismo de Estado. IC aspira contribuir en la perspectiva de lograr que el poder político no sea el privilegio de algunos sino el deber colectivo de todos los integrantes de una comuna, de toda la sociedad comunal, para la realización del comunismo.

Es, desde nuestra perspectiva, profundizar y radicalizar lo democrático como forma de socialización del poder. Allí una tarea histórica de superar los imaginarios y las prácticas de un ejercicio vertical del poder. De lo que se trata de lograr el autogobierno participativo y protagónico del bloque social oprimido como forma de autoproducción de los nuevos sujetos de la transformación.

Superar el capitalismo rentístico de Estado

La economía nacional sigue bajo el modelo de capitalismo rentístico. La actividad económica del país se ha sustentado en una relación con el mercado internacional consumidor de petróleo y la propiedad del Estado en torno a un recurso no producido. La renta proveniente del petróleo y el uso que hace del Estado de ella, es el núcleo esencial de la relación social capitalista aún hoy vigente.

Hasta ahora se ha confundido la propiedad estatal de la propiedad social de los medios de producción. Tal situación ha favorecido  la creación de órganos de dominación de un estamento burocrático y por otra, un reducido grupo de trabajadores, no toda la sociedad, reciben importantes beneficio de la propiedad estatal de determinada unidad de producción. Una economía que esté sometida a la propiedad estatal, aunque este Estado se declare socialista, no resuelve la contradicción principal entre capital y trabajo, pues la plusvalía va a un nuevo patrón, el Estado.

En ese sentido hay que avanzar en la propiedad social de los medios de producción para satisfacer  el libre desarrollo de cada persona y no los propósitos de los capitalistas o burócratas estatales. Esta forma de propiedad amplia el horizonte de lo radical-democrático a la vez que construye nuevas relaciones entre los productores (cooperación y solidaridad) así como a la superación de la alienación del trabajo. Forjar el autogobierno de los productores es una prioridad

Características de la Organización Comunista

Insurgencia Comunista no pretende, sustituir a ninguna sujetualidad, que conforma el bloque social de los oprimidos y  explotados en la parte de la historia que a cada cual le toca construir. Nuestro accionar está bajo los parámetros de cualquier sujetualidad política organizada en el proceso colectivo de emancipación.

  1. Las estructuras de dirección de Insurgencia Comunista, la asumimos con ejecutoras de las políticas emanadas de los plenos de insurgentes que se realizan con cierta periodicidad. En ese sentido la Dirección Política, es el colectivo de insurgentes encargados de implementar líneas generales y tácticas que emanaron de la última conferencia y debe ser visto solo así.

  1. La Dirección Política es un cuerpo colegiado integrado por el número de compañeros que determine la conferencia de insurgentes y que sean necesarios para la materialización de su labor. Cada persona asistente a la conferencia de insurgentes podrán optar a ser miembro de la Dirección Política.

  1. En Situaciones especificas, pueden optar a la Dirección Política, camaradas insurgentes que por algún motivo, no se encuentren presentes en la conferencia, pero que sean propuestos para cumplir esas  tareas por los asistentes a la conferencia. La conferencia deberá avalar ese tipo de candidaturas.

  1. La Dirección Política, podrá construir las comisiones de trabajo necesarias para la materialización de su labor, siempre y cuando ésta comisiones guarden relación con el desarrollo y las necesidades organizacionales, en la actualidad existen las siguientes comisiones: Finanzas, organización, Ideología y Política.

 

  1. Cada persona integrante  de Insurgencia Comunista debe entender que tiene y cuenta con facilidades, para poner y proponer un tema específico en la palestra para el debate interno. No es necesario que ocupen un cargo de dirección para que su opinión sea tomada en cuenta y que la elaboración política es un trabajo de todo el colectivo de insurgentes. Por lo tanto los cargos de dirección política no es una forma de ejercicio de poder vertical sino la responsabilidad que debe asumir una camarada o un camarada en la necesaria labor de ayudar a construir y desarrollar la organización.

  1. Las estructuras regionales, departamentales o municipales, se conforman de acuerdo al grado de desarrollo organizacional. Se debe procurar conformar  las estructuras esenciales e indispensables evitando a toda costa, el desarrollo de estructuras burocráticas internas.

  1. La base orgánica básica es el Equipo de Trabajo. Integrado este por un promedio entre 3 a 5 camaradas, podría ser más si las necesidades lo ameritan. El equipo de trabajo puede estar asentado en un espacio geográfico particular (barrio, calle, instituto educativo, etc.) o en algún sector social particular (femenino, juvenil, de género). Igualmente puede tener un desarrollo por los distintos frentes de trabajo (campesinos, obreros, profesionales, etc.). No hay una regla determinada para la construcción de un equipo de trabajo.

  1. Por ello Insurgencia Comunista pertenece a cada militante de la organización, desde el que ocupa transitoriamente una tarea de dirección, hasta el militante que recién se incorpora, somos responsables en la elaboración política permanente y construcción de la organización.

  1. Por último una de las características del reconocimiento de la militancia en Insurgencia Comunista, además de pertenecer a un colectivo de trabajo, difundir y construir la política de la organización, es la necesaria aporte económico (cotización) permanente para poder contar con autonomía de recursos en nuestra labor cotidiana, el aporte será canalizado por la comisión de finanzas y será determinado por cada compañero.

 

A Construir El Poder Popular Revolucionario, La Contra Hegemonía y La Emancipación

No salvemos El Capitalismo

¡¡¡¡¡Destruyamoslo!!!!!

Explotados De Todo el Planeta Unidos

Y A Avanzar y Construir

laInsurgenciaComunista

Insurgencia Comunista  

Dirección Política

        Marzo 2013         

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Acerca de vozinsurgente

Comunismo, Organización, Lucha de Clases, Marxismo, Dialéctica, Militancia, Humanidad, Ecología, Antipatriarcado,

Publicado el 22 marzo, 2013 en General. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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