El Marxismo de Marx “De los escritos de RAYA DUNAYEVSKAYA”

Materiales Para El Debate Político (1)

En El Marco de la 16ava Conferencia de Insurgencia Comunista”

De los escritos de RAYA DUNAYEVSKAYA

Raya duskaya 3

Raya duskaya 2

El Marxismo de Marx

Carlos Marx 2

Tomado de la Revista Praxis Digital N° 4 que gentilmente nos la envían permanentemente a nuestra redacción.

Publicado por sugerencia de

Militantes Insurgentes Comunistas

La actual crisis económica ha hecho necesario un regreso a Marx. Sin duda, su profundo análisis sobre el funcionamiento del capital es imprescindible. No obstante, es necesario comprender al mismo tiempo que sus estudios “económicos” tienen como fundamento la dialéctica y el humanismo. Marx nos ofrece una perspectiva en que la crítica al capitalismo va de la mano de las fuerzas humanas que han de echar por tierra esta sociedad de clases y construir una nueva.

En “El marxismo de Marx”, Dunayevskaya describe brevemente esta visión y se adentra en el tema de la organización y su vínculo con la filosofía. Este texto es parte de una plática que dio en 1985, La dialéctica de la revolución y la liberación de las mujeres, la cual se encuentra en el libro El poder de la negación.

Primero examinemos al mismo Marx en el periodo de 1843 a 1883, tanto en su relación como en su ruptura con Hegel. En la medida de mi conocimiento, los “nuevos momentos” en Marx marcan no simplemente la última década de su vida —que se convirtió para nosotros en la pista para esta década de 1980—, sino que comienzan con el primer momento en Marx, el momento de su ruptura con el capitalismo, su producción, su cultura, sus contendientes inmediatos a partir de Lasalle. A partir de ese encuentro se produjo el nacimiento de un nuevo continente de pensamiento y de revolución.

No había tiempo para la popularización, la cual tenía que ser dejada a su más cercano colaborador, Engels —que no era un Marx—, de modo que el fundador de este nuevo continente de pensamiento y de revolución pudiera dedicar todo su tiempo a la concreción de ese nuevo universal —el “nuevo humanismo” de Marx.

Nótese cuán meticulosamente y en qué interrelaciones la Crítica de la dialéctica hegeliana de Marx, de 1844, muestra todos los nuevos elementos. Aunque ya él había designado al proletariado como la fuerza revolucionaria, en aquel momento también resaltó la relación hombre/mujer y señaló el hecho de que es allí donde se revela cuán alienante es la naturaleza de la sociedad capitalista. Y aunque él ya se había separado del idealismo pequeñoburgués, el poder de la negatividad lo separó también del materialismo de Feuerbach.

El “nuevo humanismo”, en una palabra, no consistía sólo en contraponer el materialismo al idealismo; era la unidad de los dos. Al introducir la práctica como la verdadera fuente de la filosofía, Marx transformó completamente la dialéctica hegeliana, relacionada solamente con el pensamiento, y la convirtió en la dialéctica de la revolución.

No fueron sólo el capitalismo y su idealismo lo que Marx rechazó, sino lo que él llamó “comunismo vulgar” —sobre el cual enfatizó que no era éste la meta del derrocamiento del capitalismo (1). Lo que concretaba su “nuevo humanismo” era que la revolución debe ser continua después del derrocamiento del capitalismo.

Cuando las revoluciones verdaderas surgieron en 1848 —y él mismo participó en ellas—, Marx convocó, después de su fracaso, a una “revolución permanente” en su Discurso ante la Liga de los Comunistas de 1850. Y después de la edición francesa de El capital en 1875, después de 40 duros años de trabajo en el campo de la economía, Marx previó la posibilidad de que una revolución pudiera ocurrir primero en un país atrasado tecnológicamente (lo que ahora vemos como el Tercer Mundo) —es decir, irse por delante de los llamados países avanzados—, aunque esto era lo contrario de lo que parecía que había predicho en la [sección] “Acumulación del capital”, [de El capital] (2). breves palabras, no hubo nada que fuera explicado por Marx en su última década que no haya sido visto primero en la visión prometéica que él desarrolló al principio, en su análisis del mundo capitalista.

Tomemos la cuestión de la organización, la cual, según los así llamados ortodoxos, nunca fue abordada en serio por nadie, ni aun por Marx, hasta que Lenin la trató en su trabajo ¿Qué hacer?, en los años 1902-1903. Pero la verdad es que Marx fue siempre un “hombre de organización”. Tan pronto como llegó a París y terminó sus Ensayos humanistas de 1844 (que nunca fueron publicados durante su vida), buscó las reuniones obreras, creó sus propios Comités de Correspondencia Comunista Internacional y más tarde se incorporó a la Liga de los Justos, que se transformó en la Liga de los Comunistas. Además, trató de captar a todo el mundo, desde Feuerbach a Proudhon, llamándolos a ser tan entusiastas acerca de las voces de los obreros como lo era él.

Lo cierto es que solamente con las “Notas marginales” de 1875, que conocemos como Crítica del programa de Gotha, es que Marx expresó directamente sus puntos de vista sobre el “programa” de un partido de trabajadores. En esas “notas marginales”, resaltó la imposibilidad para los revolucionarios serios de separar la filosofía de la revolución de la verdadera organización; y cuando los principios de la filosofía y la revolución no están en el “programa”, uno nunca debe incorporarse a esa organización, aunque uno puede participar individualmente en acciones conjuntas contra el capitalismo.

¿Significó algo esta Crítica para algunos de aquellos que se autodenominaban marxistas? Evidentemente no significó nada para los líderes de la Segunda Internacional. Aquel punto de viraje histórico no significó nada en absoluto para ninguno de los líderes alemanes —y no solamente para los seguidores de Lasalle y de Eisenach, que se consideraban a sí mismos marxistas.

¿Y qué puede decirse de los internacionalistas? Nada menos que el inicio de la Primera Guerra Mundial hizo que nadie se volviera a la Crítica. El único que lo hizo —Lenin—, aprendió muchísimo de la necesaria distribución del Estado capitalista, como lo demuestra su obra El Estado y la revolución, pero dejó toda la cuestión de la organización completamente sin tocar.

Le tocó a nuestra época —específicamente a los marxistas-humanistas— abordarlo, mediante un esfuerzo titánico para encontrar el tipo de organización a la que Marx llamaba y una reconciliación de la organización con su filosofía de la “revolución permanente”. Lo hicimos públicamente sólo cuando la transcripción de los Cuadernos etnológicos de Marx fue publicada en la década de 1970 y fueron analizados filosóficamente para nuestra época en el libro Rosa Luxemburgo, la liberación femenina y la filosofía marxista de la revolución. Fue allí que nosotros enfrentamos a todos los marxistas posteriores a Marx sobre esta cuestión.

Notas:

(1) En el trabajo “Propiedad privada y comunismo”, de 1844, Marx ataca al “comunismo vulgar e irreflexivo que “niega completamente la personalidad humana” y que “es sólo la expresión lógica de la propiedad privada” [Manuscritos económico filosóficos]. En Marxismo y libertad (1959), Dunayevskaya analiza estos escritos, considerando que el punto de vista expresado en ellos difiere en gran medida del de los ideólogos del Partido Comunista Ruso, quienes “emplean una increíble cantidad de tiempo y energía, así como de vigilancia, para aprisionar a Marx dentro de los límites del concepto propiedad privada vs propiedad estatal”.

(2) En su prefacio de 1882 a una nueva edición en ruso del Manifiesto comunista, Marx escribió: “Si la revolución rusa da la señal para una revolución proletaria en Occidente, de modo que ambas se comple[men]ten, la actual propiedad común de la tierra en Rusia podrá servir de punto de partida para el desarrollo comunista”. En la década de los años 1980, Dunayevskaya discutió con frecuencia los últimos escritos de Marx. Ver especialmente el capítulo 12 de Rosa Luxemburgo, la liberación femenina y la filosofía marxista de la revolución, titulado “Los últimos escritos de Marx marcan un camino hacia los años ochenta”.

Para ver la Revista Praxis Numero 4 Integralmente

Número 4 (digital)

O ir a www.praxisenamericalatina.org

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Acerca de vozinsurgente

Comunismo, Organización, Lucha de Clases, Marxismo, Dialéctica, Militancia, Humanidad, Ecología, Antipatriarcado,

Publicado el 14 septiembre, 2015 en General y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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