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Colombia La Pax Romana y el Exterminio que Perpetra la Clase Explotadora

Colombia
La Pax Romana y el Exterminio que
Perpetra la Clase Explotadora

234-LIDERES-SOCIALES-ASESINADOS-COLOMBIA-EN-AÑO-2017-2018
“300 Humanos Asesinados por el Terrorismo de Estado
Sigue la Guerra que Adelanta la Clase Explotadora contra el Pueblo”

Por Cecilia Zamudio
Nota: el Equipo de Insurgencia Comunista, trato de contactar la autor del texto, por los medios de los que disponemos para solicitar la autorizacion para republicar su articulo, pero no obtuvimos respuesta. el mismo fue tomado de la pagina: https://ojosparalapaz-colombia.blogspot.com/2018/02/colombia-la-pax-romana-y-el-exterminio-que-perpetra-la-clase-explotadora.html?m=1#pdwTggGII3J05Eup.99, aunque el mismo nos llego por intermedio de nuestros camaradas en Medellin, Bucaramanga y Bogota. publicamos el mismo por que se comparte la esencia del trabajo investigativo realizado.

Lideres Asesinados por Paramilitares

En Colombia se sigue produciendo un exterminio sistemático contra las mujeres y hombres que elevan una reivindicación social y política: tan solo en el mes de enero 2018 fueron asesinados 21 luchadoras y luchadores sociales (líderes comunitarios, sindicalistas, reclamantes de tierras, afrodescendientes, indígenas, etc… Toda la población colombiana es objeto del exterminio, de momento que eleve una reivindicación contra el saqueo capitalista de Colombia). En relación con 2016, los asesinatos políticos aumentaron un 45% en 2017. Y el Genocidio político sigue en aumento en 2018. (1)

Quería hacer constar aquí los nombres de aquellas mujeres y hombres cuyas vidas han sido amputadas por orden de quienes capitalizan sobre el exterminio de la reivindicación y la organización social y política, pero cada día amanecemos con la noticia de otro asesinado… Reseñaré solamente algunos nombres de este Genocidio que los medios silencian y manipulan (2).

Esta lista es evidencia indeleble de que todo un pueblo está siendo amputado, frenado en su proceso histórico de emancipación. La situación es tan grave que el exterminio político contra los luchadores sociales rebasa la cifra de una persona asesinada por motivos políticos cada 2 días (Indepaz). En febrero ya hay varias víctimas: prosigue a zancadas el genocidio perpetrado por el Estado colombiano, su ejército y su herramienta paramilitar. Al exterminio contra los luchadores sociales se suma ahora el exterminio contra los insurgentes de las FARC desarmadas: es la Crónica de un Baño de Sangre Anunciado.

Desde el inicio de lo que muchos ya llaman la “Pax Romana”, las multinacionales entran a saquear en las zonas en las que antes la presencia insurgente de las FARC les impedía saquear, como testifican las comunidades campesinas. Además, ya son más de 50 los exguerrilleros asesinados desarmados, acribillados por la herramienta paramilitar del régimen colombiano y del gran capital.

Febrero 2018 inició con el hallazgo de cuatro cuerpos torturados en Florencia: tres guerrilleros y uno de sus familiares (desaparecidos poco tiempo antes), y no había culminado la segunda semana de febrero que ya eran asesinados otros dos ex-insurgentes inermes. Además de los ex insurgentes asesinados, el Terrorismo de Estado también se ensaña contra sus familiares: al menos 14 familiares de guerrilleros también han sido asesinados desde el inicio de la Pax Romana. Desde la firma de los acuerdos llamados de “paz”, más de 234 líderes y lideresas sociales han sido asesinados a manos de la herramienta paramilitar de guerra sucia articulada al mismo ejército, o algunos incluso directamente asesinados por el ejército sin su careta paramilitar (3).

Entre los crímenes del ejército sin su careta paramilitar, cabe recordar la masacre de 15 campesinos en Tumaco, en octubre 2017. Más recientemente, en enero, el ejército colombiano bombardeó un resguardo indígena asesinando e hiriendo a varias personas: los bombardeos además provocaron un desplazamiento poblacional masivo.

HERRAMIENTA-PARAMILITAR-DEL-ESTADO-COLOMBIANO
Estos nuevos desplazados se suman a los más de 7,5 millones de desplazados internos que ha provocado el Terrorismo de Estado en Colombia, a través de bombardeos y masacres esperpénticas (4). Estas masacres y bombardeos han sido perpetrados con una doble finalidad: vaciar de sus habitantes las zonas más ricas y codiciadas por las multinacionales extractivistas y del agro industrial, y debilitar el campo colombiano, en obediencia a las instrucciones estadounidenses de “quitarle el agua al pez”(entendiendo por el pez las insurgencias, y por el agua la población de apoyo).

Además de lo anterior, el Estado colombiano intensifica su guerra contra la guerrilla del ELN, pretendiendo eliminarla bien sea por bombardeos descomunales, bien sea logrando su claudicación a través de sus “expertos” en oportunismo, que la llaman a caer, como las FARC ya lo hicieron, en la trampa macabra que el régimen esconde tras el comodín de “la paz”. Asimismo, el régimen intensifica sus bombardeos contra los frentes que entraron en disidencia con las FARC hoy desarmadas, es decir lo que queda de las FARC en las montañas. Solo la historia dirá cómo el pueblo enfrenta tanta barbarie, engaños y manipulación desatada por el régimen.

En escasos meses, más de 300 mujeres y hombres, hijos del pueblo, han sido asesinados por el Terrorismo de Estado en Colombia, para viabilizar el saqueo capitalista (5): si eso no es guerra contra la población, contra la posibilidad de organización social, comunitaria, política… ¿qué es?

Ya es hora de dejar de vaciar la palabra “paz” de su contenido, con un discurso abundante en camisas blancas, pero muy vacío de sustancia política y de realidad: hay una lucha de clases encarnizada en Colombia, y es la clase explotadora la que arremete sin cesar contra el pueblo. Para que haya Paz, hace falta consciencia de quién le hace la guerra al pueblo, y actuar en consecuencia. La adopción del discurso de reconciliación interclasista, por una parte de la “izquierda”, constituye un grave perjuicio a la emancipación del pueblo colombiano. Porque entre la clase explotadora y la clase explotada hay intereses de clase antagónicos, y por lo tanto irreconciliables: la clase explotadora se enriquece en base a la explotación de las y los trabajadores y en base al saqueo de la naturaleza, sus intereses son explotar y saquear para perpetrar la acumulación capitalista. Los intereses de la clase explotada (la mayoría) son opuestos a la explotación y a la depredación del medio ambiente. Lamentablemente se ha llegado muy lejos en la alienación, y muchos juegan al juego de la confusión funcional al régimen.

El Terrorismo de Estado continúa, continúa la guerra de la clase explotadora contra la clase explotada. Y la clase explotadora continuará esa guerra de exterminio contra la reivindicación social, porque así garantiza el saqueo capitalista de Colombia; país muy rico, que no dejó de ser objeto de la codicia multinacional por ponerse guayaberas blancas, por otorgarle un Nóbel al carnicero presidente Santos (6), ni por quedar expuestas y expuestos al genocidio del Terrorismo de Estado miles de mujeres y hombres más, inermes, ellas, ellos y sus familiares.

Frente a semejante Genocidio, nos atrevemos, algunas y algunos, a ir rompiendo el silencio sobre el consenso aterrador, a elevar una crítica constructiva desde el campo del pueblo. Que no nos vengan a acusar de “guerreristas” a las y los que nos atrevemos a criticar, con justos argumentos, a un engañoso concepto de “paz”, que lo que conlleva es un genocidio en auge. Precisamente es porque sí queremos algún día la Paz, que no perdemos de vista que su nombre, en el idioma de los pueblos, es Justicia Social; muchas y muchos no aceptamos adoptar los falaciosos conceptos de “paz” de la burguesía: porque en su idioma a la “paz” se le llama Sumisión del Pueblo, para que los capitalistas sigan saqueando a manos llenas, atesorando lingotes encharcados en sangre y hambre.

Notas:
(1). http://www.contagioradio.com/enero_asesinatos_lideres_sociales-articulo-51062/
Indepaz reporta 23 asesinatos de líderes sociales en lo que va corrido de 2018, el año pasado Indepaz enumeró 170 asesinatos: https//www.nodal.am/2018/02/colombia-informe-revela-solo-enero-fueron-asesinados-23-lideres-sociales/
(2). Lista de nombres, fecha del asesinato, actividad social y política, de los luchadores sociales asesinados en enero 2018 por la herramienta paramilitar y el ejército, para callar la reivindicación social (no incluye los miembros del partido FARC asesinados):
Diana Luz Solano asesinada el 16 de enero, Antioquia; Víctor Manuel Morato, presidente de la Junta de Acción Comunal, Yondó, Antioquia; Jorge Jimmy Celis, de la Junta de Acción Comunal, Cúcuta, asesinado por la herramienta paramilitar el 17 de enero; Plinio Pulgarín, presidente de la Junta de Acción Comunal de San Pedrito, Córdoba, asesinado el 18 de enero 2018, además la herramienta paramilitar que lo asesinó, ordenó a la comunidad desplazarse inmediatamente de sus tierras. El 21 de enero fue asesinado Víctor Manuel Barrera, afiliado al sindicato USO. El 22 de enero fue asesinado Wuilmer Angarita, en la vía Tame–Cucutá. El 22 de enero, dos indígenas en Tame, Arauca fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales por parte Ejército Nacional: los hermanos Luis Díaz López de 22 años, secretario del Cabildo y Miller Díaz López quien era el fiscal de la comunidad indígena del Juliero, Pueblo Betoye. Ese mismo día y también en Arauca, fue asesinado Harley Johanny Mogollón, dirigente de la Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro. Ese 22 de enero en el municipio de Sucumbíos (Nariño) fue asesinado José Olmedo Obando, líder del Consejo Comunitario Afro Nueva Esperanza. El 23 de enero fue asesinado Fares Carabalí, líder minero del Cauca. El 24 de enero fue hallado el cuerpo del líder social Víctor Vitola, quien apareció en aguas del Río Cáceres, Cauca antioqueño; había sido reportado como desaparecido desde el 20 de enero. El 25 de enero la herramienta paramilitar asesinó a tres hermanos reclamantes de tierras: Humberto Manuel Escobar Mercado, Prisciliano Manuel Mercado García y Manuel Eusebio Osorio Escobar, a quienes la vigilancia privada del exdirector de la Caja de Compensación Comfasucre, William Martínez, les venía impidiendo trazar los linderos de su finca, en Guaripa, Sucre. El mismo 25 fue asesinado por el ejército Miguel Eduardo Parra, líder campesino de la Asociación Municipal de Juntas de Acción Comunal de Chitagá (Asojuntas), Santander. El ejército intentó hacerlo pasar por guerrillero del ELN (práctica recurrente). La comunidad reivindica que Parra fue defensor del páramo Almorzadero y acompañó a poblaciones vulnerables de la zona. El 27 de enero fue asesinado Eleazar Tequia, Guardia Mayor Indígena del pueblo Kankuamo, en la vía Medellín-Chocó, asesinado por la Fuerza Pública. Ese mismo día Buenaventura lloró por el asesinato de uno de los líderes del Paro Cívico: Temístocles Machado logró unir a los pobladores para que defendieran su territorio de la codicia de grandes capitalistas. Nicomes Payán, líder comunitario de Mamuncia, Cauca, fue asesinado terminando enero. El martes 30 de enero, fueron asesinados dos líderes: Nilson Dávila, presidente de la junta de acción comunal de Chaparral, Bolívar; y Leidy Amaya, quien se desempeñaba como promotora de salud, asesinada en el municipio de San Calixto, Norte de Santander.
(3) La cifra de 234 líderes sociales asesinados es desde la firma del Acuerdo, hasta fin de enero 2018: es esta cantidad de asesinatos que repudia la movilización popular en contra del exterminio, del 8 de febrero. En los 5 primeros días del mes de febrero, ya son dos las líderesas sociales víctimas del exterminio contra la reivindicación social y política:
Yolanda Maturana, líder ambientalista asesinada el 2 de febrero en Risaralda, y Sandra Yaneth Luna, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Totumito, Tibú, Santander. https://www.contagioradio.com/febrero_asesinatos_lideres_sociales-articulo-51283/
El 9 de febrero son asesinados los líderes sociales Jesús Orlando Grueso Obregón, y Jonathan Cundumi Anchino, acribillados por la herramienta paramilitar.
(4). Colombia sigue siendo el país del mundo con más desplazados internos, junto con Siria, siguen Sudán, Irak, El Congo y Afganistán. Ya hay en el mundo más de 65,6 millones de personas desplazadas de sus tierras y viviendas. Y la cifra sigue en aumento debido a las guerras imperialistas y al cáncer de la depredación capitalista, que siempre va de la mano del desplazamiento forzado de poblaciones.
Colombia es el país del mundo con mayor cantidad de desplazados internos. Terminando el 2016 la esperpéntica cifra de esta realidad de sufrimiento había alcanzado los 7,4 millones de personas desplazadas. En 2017 la cantidad de personas desplazadas aumentó, alcanzando los 7,5 millones de personas, y sigue aumentando en 2018, de la mano de la depredación capitalista de los territorios:
https://www.telesurtv.net/news/72-millones-de-desplazados-en-Colombia-la-mayor-cifra-en-el-mundo-20170522-0034.html
https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/colombia-sigue-siendo-el-pais-con-mas-desplazados-internos-74-millones-articulo-698945
“Colombia, con 7,4 millones de personas; Siria con 6,3 millones, e Irak, con 3,6 millones, son los que tienen las mayores poblaciones de desplazados internos”, informe de ACNUR al cierre de 2016: http://www.acnur.org/recursos/estadisticas/
Informe de Codhes sobre situación 2017:
https://es.scribd.com/mobile/document/359617847/Consultori-a-para-los-Derechos-Humanos-y-el-Desplazamiento-CODHES-Septiembre-de-2017
Codhes registra 2560 personas desplazadas tan solo en enero 2018: http://eltelegrafo.co/codhes-registra-mas-de-2-mil-personas-desplazadas-solo-en-enero/
(5). Cifra que incluye solo los líderes sociales asesinados (234) y los miembros del partido FARC asesinados, no incluye los miembros asesinados del ELN, ni los miembros asesinados de los frentes disidentes de las FARC que siguen en las montañas de Colombia.
(6). Ver Juan Manuel Santos, ministro de defensa y presidente: ley de estímulo económico por cadáver presentado, y los miles de asesinatos de jóvenes y niños en los asesinatos mal llamados “falsos positivos”.

EXTERMINIO-NO-ES-PAZ-COLOMBIA

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Venezuela Bolivariana: El Punto Máximo de la Confrontación Antiimperialista

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Venezuela Bolivariana:

El Punto Máximo de la Confrontación Antiimperialista

(por Carlos Aznárez)

Tomado de http://www.resumenlatinoamericano.org

No se trata de dramatizar, exagerar o esbozar conspiraciones apocalípticas, pero cada una de las piezas que el Imperio está moviendo en el tablero latinoamericano apunta a establecer un escenario de intervención militar contra Venezuela bolivariana. Podrá ser tercerizada o de forma directa con las falsas excusas del “humanitarismo”, pero la situación adquiere cada vez mas gravedad si se tiene en cuenta que todo este andamiaje belicista podría estar orientado a impedir que el pueblo chavista vuelva a proporcionar una contundente paliza electoral al poder oligárquico en abril.

Hay múltiples elementos que coadyuvarían a armar un inminente tinglado intervencionista a partir de la toma de decisión del gobierno estadounidense de apurar la caída del gobierno ultra legítimo de Nicolas Maduro. Primero, hace unos meses el vocero fue el vicepresidente Mike Pence quien recorrió el continente visitando presidentes “amigos” para ordenarles apretar las tuercas del bloque económico. No le fue como esperaba pero dejó la semilla que hace pocos días, intentó volver a sembrar el canciller Rex Tillerson. Esta vez la propuesta de aumentar la beligerancia contra el “dictador” Maduro fue ampliamente comprada por dos puntales del equipo neoliberal más agresivo. Tanto Macri (solo basta observar la foto de la cara de enamorado con que mira a Tillerson), como el perrito faldero Santos, se subieron al portaaviones made in USA y prometieron ser de los primeros en la embestida que Washington resuelva.

Después hay un acumulado de gestos indicativos del peligro en ciernes. A saber: las declaraciones del subsecretario de Estado para Latinoamérica y el Caribe, Francisco Palmieri, ofreciendo ayuda a Colombia y Brasil debido “a la gigantesca y continua migración venezolana hacia ambos territorios”. Palmieri utiliza allí, el sesgo intervencionista “humanitario”, el mismo en que viene insistiendo el cadete de la CIA, Luis Almagro o su cómplice peruano Kuzinsky, uno de los impulsores de esa mafia presidencial autodenominada Grupo de Lima. En esa misma sintonía Macri dio luz verde para que los estudiantes venezolanos “que vengan a Argentina huyendo del caos dictatorial no sufran más sinsabores”, y por lo tanto, a diferencia de quienes provienen de otros países, se les legalizará de inmediato su situación educativa. La maniobra, como se ve, es demostrar que “la dictadura venezolana” no da para más. Algo muy similar a lo que durante años Estados Unidos intentó con Cuba y hace muy poco con la “dictadura siria”. que se resume en la frase: “te hago la vida imposible, obligo a tu gente a emigrar, los recibo con los brazos abiertos y luego te invado humanitariamente”. Para completar Militarmente también hay datos inquietantes: la presencia del Comandante del Comando Sur en Colombia, el movimiento de tropas en la frontera amazónica de Brasil y Colombia, otra vez con la excusa migratoria venezolana. El punto central de confluencia de estos aprestos es la base móvil brasileña de Tabatinga, que fuera inaugurada en noviembre pasado con los ejercicios militares conjuntos de EE.UU, Brasil, Colombia y Perú, en que se practicaron simulacros de invasión “a un país bajo dominio comunista”. Como en las viejas épocas.

En la seguidilla injerencista, luego le tocó el turno al embajador yanqui en Bogotá, Kevin Whitaker, quien afirmó que Venezuela necesita “una salida democrática, institucional y rápida”. Enseguida, Santos y Uribe, cada uno por su lado aplaudieron la oferta y mientra el mandatario colombiano aseguraba que no reconocerá los comicios de abril, el paramilitar Uribe echaba más gasolina al fuego instando a apurar una intervención militar “con el concurso colombiano”. Todo esto en el marco de la re-ocupación territorial de grupos paramilitares colombianos en Cúcuta, en Catatumbo y otros puntos próximos a Venezuela.Ni qué decir de la reciente presencia de soldados yanquis en la zona de Tumaco (la misma donde el año pasado fueron asesinados por el ESMAD varios campesinos) y la intensa actividad de entrada y salida de hombres y equipos de las nueve bases USA en Colombia.

Con toda precisión el ex militar y ahora analista geoestratégico William Izarra habla de que el “Operativo Tenazas” sigue cerrándose y menciona como territorios que podrían ser utilizados para una intervención a gran escala, aparte de Colombia, a Guyana y las islas-colonias holandesas de Aruba, Bonaire y Curazao, todos ellos sitios donde los militares norteamericanos se pasean como en casa.

Así las cosas, y con Trump ladrando, lo más lógico es que en el plano interno se cierren filas. Frente a la esperada retirada de la oposición de la mesa de negociaciones de Dominicana, cumpliendo una orden de sus amos imperiales, y el aumento de la escalada de bloqueo y guerra económica impuesta por Wasington, sus acólitos latinoamericanos y la Unión Europea, se impone que el pueblo venezolano se prepare para repetir la proeza victoriasa del pasado 31 de julio. Sin una sola duda, todos y todas convencidas de que en abril llega la segunda parte de la madre de todas las batallas, y que a diferencia de la encarada por Estados Unidos para masacrar al pueblo iraquí en 1991, esta será para ratificar una vez más que la Revolución es necesaria no solo para asegurar la paz en Venezuela sino para atizar el fuego de la rebeldía continental y mundial. No, esta no será una elección más de todas las que el chavismo ha ganado, sino que respaldando unitariamente a Maduro se puede propinar una soberana patada en el trasero a quienes están intentando que nuestros pueblos, todos ellos, regresen a la Edad Media.

Ahora bien, si por obra de la impunidad de la que se vanaglorian Trump, Rajoy, Macri y Santos se animaran a adelantar planes y decidieran lanzar directa o indirectamente una escalada militar, antes o después de los comicios, en el plano local venezolano no caben dudas que como señalara Diosdado Cabello, sobre una invasión disfrazada de ayuda humanitaria:”Es probable que ustedes entren, pero vamos a ver cómo van a salir”. Y en el escenario continental habrá llegado la hora de “hacer arder la pradera”. No son tiempos de grandes discursos y prometer solidaridades por rutina ya que en Venezuela, se juega por décadas la suerte de Nuestra América y el socialismo, Sii se es fiel al legado insurgente de Hugo Chávez habrá que demostrarlo, con las ideas, con el corazón y poniendo el cuerpo como lo hizo el comandante Eterno.

NOTA DE INSURGENCIA COMUNISTA: APROVECHAMOS ESTA OPORTUNIDAD PARA RATIFICAR LO EXPRESADO EN NUESTRO DOCUMENTO POLITICO FIRMADO POR NUESTRO SECRETARIADO POLITICO “PARA NO MORIRNOS DE HAMBRE” DE FEBRERO DE 2016.

CITAMOS: “INSURGENCIA COMUNISTA está convencida de que la tarea estratégica en la hora actual es promover y desarrollar la lucha popular, en el marco de la agudización de la contradicciones de las clases que hoy estructuran la sociedad venezolana, a objeto de emprender el necesario y urgente proceso de organización de una Fuerza Social Revolucionaria.”

Y MAS ADELANTE

el que seamos partidarios de impulsar las luchas populares en este momento tan crucial para la Patria, no significa que asumamos una posición de beligerancia frente al Gobierno Bolivariano, de allí que cualquier intento de derrocarlo para instaurar una dictadura reaccionaria, encontrará en nosotras y nosotros las y los Comunistas, la firme decisión de defenderlo en las calles y montañas de Venezuela con todos los medios a nuestro alcance. Nuestras críticas, nuestro descontento, nuestras denuncias y protestas contra el gobierno, reiteramos, no significan que constituya nuestro enemigo de clase.” FIN DE LA CITA.

“CUANDO SE GANA CON LA DERECHA, LA DERECHA GANA”

“CUANDO SE GANA CON LA DERECHA, LA DERECHA GANA”
Radomiro Tomic.

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El siguiente articulo fue enviado a nuestra redaccion por el camarada Jesus Vivas, compartiendo la preocupacion y ocupacion del mismo el equipo de redaccion lo publica.

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Radomiro Tomic fue un político chileno de derecha, a quien Salvador Allende le ganó la elección Presidencial en 1970. Esta afirmación del Sr Tomic, es absolutamente cierta. La derecha en ningún momento abandona su principal propósito: proteger al capital, con todo lo que esto implica. Es por antonomasia anti socialista y rabiosamente anticomunista.

Ni en las ciencias existe “la pureza” cognitiva, ni la objetividad absoluta. Tan peligrosas son ambas, como la subjetividad total. Tampoco hay la neutralidad; se vive en una sociedad y de manera consciente tomamos decisiones con frecuencia inducidas por el aparato sistémico. Toda ciencia debe ser social. Derechas o izquierdas es una carga ontológica cuya dinámica casi siempre está marcada. Nuestra hominización, está poblada de controles que representan intereses. La cuestión está en: ¿qué intereses se defienden?

La connotación de reaccionario a una persona de la derecha, no es gratuita ni caprichosa; está referida a su visión del mundo, a su práctica social conservadora, y a su vida cotidiana. Fetichizada la mercancía, el objeto codiciado nos individualiza profundizando la fragmentación social. La persona de derecha (las hay conscientes o inconscientes) le teme a los cambios, reacciona contra ellos, los tolera cuando son gatopardianos. Opera defensiva y ofensivamente, siempre defendiendo el sistema en que vive. La lógica y la razón cuando son armas de la reacción, coloca las deducciones y conclusiones de su lado. Los surrealistas fueron prolijos en denuncias contra la manipulación de la razón. “Los poetas malditos” dieron en el blanco.

No siempre se es de derecha por tener dinero o privilegios, los ricos son una minoría y defienden lo que tienen y cómo viven. Lo complejo es, cuando nada o muy poco se tiene y eres conservador de lo que existe y de su precaria forma de vida. El cantautor Facundo Cabral decía que esta mayoría “son los pendejos, pero son mayoría”, que generalmente ignoran todo el poder que unidos desatarían.

El capital que es un ente real y concreto, sabe cómo llegar y controlar a estos conservadores. Despolitizarlo es un asunto previo, para despoblarlo de lo social. Si se le politiza, es con toda la superestructura que contiene el capital. La cultura por ejemplo, puede ser un agente de control social. Cuando esto ocurre, la contracultura está a la vista; la lucha de clases debe profundizarse. “El penúltimo capitalista vendería la cuerda con que se colgará al último, no es una prueba de la capacidad de la burguesía para integrarlo todo, incluidas las armas que la combaten”. Chiste atribuido a Vladimir Lenin.

La derecha puede ser demagógica, limitadamente populista y hasta semi democrática, pero jamás se aparta de su propósito central, y menos se puede esperar, que favorezca decididamente a los desechos que construye el capital: la pobreza. Por naturaleza y lógica, el capital jamás podrá ser justo, ni ecuánime, ni popular, ni democrático. Como es sabido, el capital no puede solucionar los problemas sociales; el los causa. Si no explota al hombre y destruye a la naturaleza perece. Son la banca, los medios de comunicación, los empresarios, la iglesia y toda la oligarquía junta, cerrando filas para mantenerse en el poder o para reconquistarlo. Conocen a los pobres, mejor que lo que ellos creen conocerse; conocen todos sus hábitos más cotidianos. De la clase media ni hablar: es una hechura suya. Han estudiado profundamente la siquis humana y el mercado, y tienen toda la información científica y vulgar a su disposición, para usarla en cada caso que le sea necesario. Saben crear necesidades artificiales y manipular emociones. Han ideologizado a la sociedad, para tenerla bajo su control. De la misma manera que usan el verbo, usan la ametralladora, cuando de salvar sus privilegios se trata. Usan a los partidos, y cuando estos se debilitan (caso Venezuela), salen abiertamente en la defensa de sus intereses; sus empresarios son candidatos.

Históricamente ésta derecha de siempre, nació, creció y se fortaleció apropiándose de los presupuestos públicos, como parte de la tajada que sus amos foráneos le dejan. Cual zamuros son carroñeros. Su sumisión al imperio es verdaderamente bochornosa, produce nauseas. Su amo mayor del norte hace pocos días señaló que nuestros países: “son países de mierda” ¿Qué opina esta derecha servil, de este cretinismo del coprófago del norte? Sabemos que estas derechas opositoras son apátridas (en otros países son gobierno), pero, al menos por gentilicio e hidalguía, deberían dar una respuesta bípeda y humana.

Toda la institucionalidad del Estado burgués, está diseñado para servir al capital. La economía política, que es la economía del capital, es su espacio defensivo y ofensivo. No destruir éste Estado, es un error revolucionario. Marx abogó por esta tarea vital. Gobernar con éste Estado es cohabitar con él. Ocultando su perfidia, los reformistas propalan y defienden la idea de que se puede mejorar ese Estado burgués y torcerle el brazo al capital hasta hacerlo social. Mentiras que ni ellos mismos se creen. “El problema fundamental de toda revolución es el del poder del Estado” Lenin. La derecha no marcha epilépticamente, su objetivo está claramente direccionado y hacia allá mueven todos sus tentáculos. Este Estado burgués, viene siendo restructurado para mayores garantías al capital. Cuando el Estado-Nación es un obstáculo para el capital internacional, lo doblegan y reducen, para ponerlo a su medida. Lo están haciendo.

El problema es ese progresismo socialdemócrata reformista, que se disfraza de izquierda, pero que practica de modo furtivo lo que conviene a la derecha. Esta falsa izquierda que funge y finge como líderes populares, quieren estar bien con el capital y con el trabajo. Por esto, cuando son gobierno, sus ambigüedades, sus indefiniciones, confunden al pueblo, abriéndole todas las puertas a la derecha más troglodita y fascista. Los hay neo reformistas, neo populista, bonapartistas, neo keynesiano, neo desarrollistas. Algunos llegan al colmo de pretender “hacer la revolución sin llegar al poder”. Suelen ser “evolucionistas” y emocionadamente parlamentaristas. En política no encuentran las antípodas al capital. Ni comulgan, menos practican el “todo el poder para el pueblo” de Lenin. Esta “izquierda” pálida, tímida, pero verdaderamente pérfida, le hace mucho daño a la esperanza de los pueblos. Hablan de socialismo y practican el capitalismo. “Con las armas melladas del capitalismo” propalan la justicia social. ¿Cuál será el resultado?

La derecha tolera a estos tímidos personajillos en tanto no pongan seriamente en peligro los intereses del capital. Las ambigüedades socialdemócratas reformistas o progresistas, son en verdad políticas de Estado. Buscan estar bien con Dios y con el diablo. Si la derecha les dilata su periodo de gobierno, son capaces de llegar a niveles antipopulares y represivos abiertos, y de entregar la economía del país, a esa minoría inmensamente rica, llena de ilimitada avaricia. Dirán que lo hicieron para salvar al pueblo.

Antonio Gramsci afirmó, que cuando la izquierda tiene una lectura errada de la realidad, y una práctica aborreciblemente equivocada, los pueblos pueden llegar al fascismo. Revolución implica “ir a la raíz”, erradicar todas las causas que producen la pobreza, enfrentarse abiertamente al capital, y esto les produce “culillo” a los progresistas. Revolución es tarea humana permanente, “es sentido del momento histórico”. El revolucionario “es el escalón más alto de la especie humana”.

En América Latina la derecha definida y abierta, viene ganando y recuperando espacios. En Europa ni hablar. Esta década, es de retroceso para la causa popular. Estas involuciones, mucho tienen que ver con las ambigüedades reformistas insertas en la izquierda timorata. Miremos rápidamente a Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, Ecuador, Colombia, Panamá, Honduras, Guatemala, y pongamos en reserva a los restantes países de “nuestra américa”. Su práctica tornasol y su lenguaje indefinido de si pero no, no pero sí, ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario, más temprano que tarde los pondrán al descubierto. Todos estos personajillos de derecha, allá y acá, suelen usar un lenguaje “encantador de serpientes”. Revolución que se detiene, revolución que retrocede.

A poco de estar en el gobierno, la verdad va tomando cuerpo. Las medidas de gobierno viran hacia los intereses del capital. Los más de derecha tardan menos en aplicar estas implacables medidas, los encubiertos de la “izquierda” rosada, tardan más en dejar ver su verdadero rostro. Tiene en su espalda el fuerte aguijón de la derecha que los presiona, pero, con gusto ceden, en fin de cuenta, son los mismos, con grados de diferencia en el tiempo. La historia está llena de estas traiciones. Recordemos una que tanto nos duele: No solo Páez, casi todos los generales traicionaron a Simón Bolívar. Muerto el libertador exhibieron públicamente su botín de guerra. Nos encontraremos el próximo sábado.

Jesus Vivas (Venezuela)

¿Hacia dónde va México en 2018?

México Entre el Paramilitarismo y la InsurgenciaLSI3  mujeres zapatistas

¿Hacia dónde va México en 2018?

¿Cómo luchar contra la descomposición económica y política,

el narcotráfico, la militarización y la corrupción vil de nuestro país?

Material elaborado por: Equipo de Praxis en América Latina

  1. La sangre y la muerte cubren nuestra tierra

Iniciamos el año enterándonos de que, tan sólo el año pasado, hubo 29,000 homicidios “oficialmente” reportados: ¡la cifra más alta en dos décadas! Día tras días, hemos leído en el periódico sobre el descubrimiento de más y más tumbas clandestinas en todo el país; el 17 de enero, también, fue encontrado sin vida el cuerpo de Guadalupe Campanur Tapia, joven defensora del bosque de la comunidad de Cherán (muy probablemente, asesinada por el crimen organizado). ¡Ésta es la realidad que podemos ver en las calles, experimentar en nuestras vidas! ¿Cómo seguir viviendo de esta manera?

  • En 2017, los nombres de Miroslava Breach y Javier Valdez, entre otros, vinieron a engrosar la enorme lista de periodistas asesinados en este país.
  • Los campesinos, indígenas y defensores de derechos humanos son igualmente asesinados por defender sus territorios.
  • Enfrentamos asimismo el problema de las desapariciones, las cuales se cuentan por decenas de miles, si no es que más. ¿Dónde están?
  • También, vivimos el desplazamiento forzado, como en el caso de las comunidades indígenas de Chalchihuitán y Chenalhó.
  • El narcotráfico invade con su violencia comunidad tras comunidad, estado tras estado.
  • Mucho antes de la Ley de (In)Seguridad Interior, ya la policía federal había atacado a la población en Nochixtlán, Oaxaca, así como el ejército perpetrado varias masacres (contra inmigrantes, en San Fernando, Tamaulipas, o en Tlataya, Estado de México).
  • Cuando, por ejemplo, la Policía Comunitaria en La Concepción, cerca de Acapulco, quiso defender su territorio contra la construcción de una presa, la policía federal asesinó a varios de sus miembros.
  • Asimismo, nueve integrantes de la organización Las Abejas de Acteal, en Chiapas, fueron encarcelados por luchar por sus derechos; como ellos, hay cientos de presos políticos.

En todos estos casos, el responsable resulta ser ¡el Estado!, ¡el Estado!, ¡el Estado!, a nivel municipal, estatal y federal. ¿Y, qué hay de…

  1. Las condiciones de vida y trabajo aquí en México
  • Estamos viviendo la inflación más alta en 17 años: los precios del huevo, las tortillas, el gas, la gasolina —y, por tanto, el transporte— se han ido hasta las nubes.
  • Más del 60% de los trabajadores se encuentran en la economía informal: sin derecho a atención médica, sin pensiones, ¡sin nada! ¡Éste es el desempleo oculto y visible en este país!
  • Los jornaleros, como los de San Quintín y otros lugares, carecen de un salario y vivienda dignos.
  • ¿Qué porcentaje de los trabajadores, formales e informales, gana lo suficiente para comprar la canasta básica?
  • Y, cuando los trabajadores —como los de la minera canadiense Media Luna, en Guerrero— luchan por su propio sindicato o por mejores condiciones laborales y de vida, la policía federal y otras instancias intervienen a favor de las empresas.
  • A todo esto hay que sumar, por supuesto, la falta de reparación de muchas casas luego de los terremotos de septiembre pasado, así como la gran corrupción en todos los niveles del gobierno.

En todo ello, nuevamente, el que aparece como responsable es ¡el Estado, ¡el Estado!, ¡el Estado! ¿Qué hacer ante esta situación? ¿Cómo podemos expresar nuestra rabia creativamente? ¿Es posible construir un mundo distinto?

Por supuesto, lo primero que encontramos frente a nosotros son las falsas salidas: las que nos ofrecen los partidos políticos “tradicionales” (PRI, PAN, PRD), cuyas mentiras ya hemos vivido durante varias décadas. En segundo lugar, están los partidos “progresistas” (López Obrador y MORENA), los cuales no son sino el lado izquierdo de la cara de la hidra capitalista, con su Estado represor. ¿Es posible encontrar otros caminos para la liberación?

Pablo González Casanova, miembro de la asociación civil Llegó la Hora del Florecimieto de los Pueblos, que apoya la candidatura a la Presidencia de la República de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), María de Jesús Patricio (Marichuy), habló recientemente sobre la realidad del capitalismo y las dificultades con los intelectuales hoy: Tenemos una crisis terminal en este momento del capitalismo [Los capitalistas] están enfermos, véanlos; buscando más millones y millones […] Pero los intelectuales no sólo tienen que hacer lo que han hecho las comunidades científicas del mundo al tomar una muy buena posición advirtiendo del peligro del cambio climático . . . En lo que hay autismo colectivo es en no atribuir al sistema de acumulación y dominación capitalista lo que está ocurriendo. Es muy importante que trabajen con toda seriedad en la verdad completa […]

La conciencia que está tomando nuestro pueblo es lo más importante y es la única de las revoluciones que hay que puede convertirse en universal. Aquí estamos asistiendo a una de las formas de cambiar el mundo actual, que es sumamente injusto, depredador, agresivo, violento, deshonesto, por uno que es perfectamente posible si echamos a andar la palabra de la moral (La Jornada, 26 de enero de 2018).

  1. ¿Qué hacer? Desde abajo y a la izquierda

Lo que buscamos aquí no es sólo hacer un recuento de la descomposición del país, que ya todos conocemos, sino mostrar las perspectivas emancipadoras posibles y necesarias para salir de este agujero en el que nos hemos hundido.  Queremos preguntarnos, entonces, como lo hacen los zapatistas: “¿Cómo es esa otra manera, ese otro mundo, esa otra sociedad que imaginamos, que queremos, que necesitamos? ¿Qué hay que hacer? ¿Con quién?”.

Hay en México muchos movimientos sociales genuinos —desde abajo y a la izquierda, anticapitalistas, como diría el zapatismo—, que contienen en sí las semillas de una forma distinta de luchar y vivir. Entre ellos se encuentran:

  1. a) Los zapatistas, el Congreso Nacional Indígena y su vocera Marichuy.
  2. b) Las luchas por la tierra, el territorio y la autonomía en varias partes de nuestro país.
  3. c) La resistencia surgida de Ayotzinapa: los padres y madres de los 43 desaparecidos, así como sus compañeros normalistas.
  4. d) L@s maestr@s disidentes.
  5. e) Otras organizaciones de mujeres, jóvenes, trabajadores, campesinos, indígenas, etc., tanto las que ya existen como las que van a surgir en el curso de la lucha.

Como vemos, no faltan en México hombres y mujeres que estén en busca de la transformación social. Para lograr esto último, sin duda, se necesita organizarse más y mejor, como dicen los zapatistas. Sin embargo, la cuestión de la organización no es algo meramente cuantitativo, o que se limite a la forma de la misma. Ciertamente, ambos aspectos deben ser considerados, ya que es importante que las organizaciones sean democráticas, para que los de abajo puedan verdaderamente expresar sus deseos a través de ellas; asimismo, hay que contar con medidas que ayuden a evitar o disminuir la represión —la cual, como ya vimos, es una realidad constante aquí en México.

  1. Filosofía Emancipador – la dialéctica de Marx y de nosotros

Al mismo tiempo, para que las organizaciones puedan ser auténticamente transformadoras, revolucionarias a plenitud, es indispensable que desarrollen una visión que les permita acabar con la sociedad capitalista y, a la vez, construir una sobre nuevos principios humanos. Se trata, pues, de un doble ritmo, el cual históricamente ha sido conocido como dialéctica, o como el concepto de revolución permanente que desarrollara Carlos Marx.

Pero, ¿cuál es la relación entre la dialéctica y los movimientos desde abajo? Aquélla no es una imposición sobre éstos, ni una “ciencia aplicada”, sino una dimensión inherente a los movimientos, pero que necesita ser desarrollada o recreada a partir de éstos para alcanzar su plenitud. Cuando los zapatistas dicen el tiempo del no, el tiempo del sí —o sea, la necesidad de estar en contra del gobierno o de la estructura actual de la sociedad y, a la vez, de buscar nuevos caminos y sujetos para construir algo distinto: “un mundo donde quepan muchos mundos”—, hay allí elementos de la dialéctica. ¿Cómo hacerla explícita? ¿Cómo transformarla en la razón del auto-movimiento, teórico y práctico a la vez, que nos permita avanzar verdaderamente en nuestras luchas?

La dialéctica no es, por tanto, responsabilidad de sólo un grupo “selecto” de pensadores, sino que es el desafío que todos los revolucionarios —tanto de pequeños colectivos como de movimientos de masas— tenemos ante nosotros. En Praxis en América Latina consideramos, por tanto, que esta organización del pensamiento es crucial para el desarrollo de las organizaciones revolucionarias mismas.

Como dijera la filósofa humanista-marxista Raya Dunayevskaya:

Sólo los seres humanos vivos pueden recrear una y otra vez la dialéctica revolucionaria. Y estos seres humanos vivos deben hacerlo así en la teoría como en la práctica. No sólo se trata de enfrentarse al desafío de la práctica, sino de poder enfrentarse al desafío del autodesarrollo de la Idea, y de profundizar la teoría hasta el punto en que llegue al concepto marxista de la filosofía de la “revolución permanente”.

Aquí en México, la dialéctica puede ayudarnos en nuestra lucha por una nueva sociedad. Sí, sabemos que esto puede parecer una abstracción, cuando los problemas que tenemos ante nosotros son muy concretos; sin embargo, hay que preguntarnos si las importantes acciones y resistencias que hemos sostenido durante años han bastado en sí mismas para dar origen a una sociedad nueva. ¿No se requerirá, además, de una perspectiva más amplia: la reunificación de teoría y práctica a través de la dialéctica?

Nota: Publicado por la Comision de Propaganda y Medios Electrónicos “Simón Sáez Mérida” de Insurgencia Comunista” en acuerdo con los Camaradas del Periodico Digital Praxia America Latina.

Es la Hora de Proponernos Acabar con el Capitalismo

Nota: el presente documento no esta aprobado por la Dirección Politica de Insurgencia Comunista, pero son tiempos de tempestades que requieren del debate, por esa razón se aprueba su publicación y difusión publica.

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Nosotros Llamamos Comunismo al Movimiento Real que Anula y Supera al Estado de Cosas Actual.
Karl Marx & Federico Engels La ideología alemana

Es la Hora de Proponernos
Acabar con el Capitalismo

La vida social actual en Venezuela transcurre en el contexto de una verdadera conmoción social. Esta es resultado, por un lado, de ataques de empresas multinacionales y centros imperiales al gobierno y al Estado con el fin de apoderarse de las reservas petroleras más grandes del planeta, y por otro, del control burocrático del continuismo socialdemócrata (vestido de rojo y llamándose socialista) gobernante que administra los ingresos petroleros para bloquear el desarrollo y la autonomía de los órganos del poder popular revolucionario. Sin duda, el discurso desestabilizador imperialista potencia sus efectos por la percepción de malestar de la mayoría de la población. Obviamente, hay causas objetivas para este malestar: carestía de bienes básicos, crecimiento incontrolable del costo de la vida, corrupción, deterioro de la calidad de los servicios públicos y hostilidad de los funcionarios del Estado contra la población, en definitiva, una enorme ineptitud e ineficacia, un gobierno que decreta, pero que nadie absolutamente nadie cumple lo decretado.

Pero tal vez la causa principal de la crisis está en la brecha entre la incapacidad productiva de la población y su exacerbado consumismo, ambos inducidos por el sistema capitalista en general y reforzado en particular por los últimos gobiernos a partir del gasto de los excedentes de la producción petrolera en programas sociales improductivos e importaciones de bienes finales. Lo significativo es que, pese al malestar generalizado, un sector importante de la población, particularmente los trabajadores, enfrenta las agresiones externas y sostiene al gobierno actual en su propósito antiimperialista.

Este apoyo se justica porque, aun cuando la gestión publica es en esencia burguesa, su sesgo socialdemócrata (que no tenemos inconveniente en llamarlo socialista) ha invertido gran parte de los ingresos petroleros en servicios de salud y educación, y ha propiciado un marco jurídico para la protección de las mujeres, los niños, los ancianos, los asalariados y los sectores económicamente vulnerables de la población No reconocer estos avances será un acto de mezquindad, un anti-valor ajeno a los verdaderos revolucionarios, sobre todo en momentos que la reacción del ala más derechista del capitalismo plantea como programa de acción y lo ejecuta en otras latitudes geográficas la privatización y mercantilización de la vida cotidiana de los explotados, conculcando y derogando los derechos más elementales que ha logrado conquistar la fuerza del proletariado en históricas jornadas de lucha durante el siglo pasado, lo cual es devastador para los trabajadores como lo demuestra la experiencia en países de Europa y de América. También debe tenerse en cuenta las posturas anticapitalistas y antiimperialistas que han anidado entre las bases sociales del “chavismo”, pese a sus contradicciones y la carencia de contenidos concretos de su discurso.

Además, bajo la presión de la crisis y el agotamiento de la oferta bolivariana, la predica anticapitalista de los revolucionarios de inspiración marxista, caracterizada por contenidos programáticos concretos, contribuye cada vez más a la elevación de la conciencia de los trabajadores. Resulta obvio además para los sectores críticos de las fuerzas que apoyan este gobierno, que el imperialismo pretende desintegrar el Estado y las instituciones nacionales para poder inculcar más fácilmente en la población la ideología homogeneizadora de sumisión e identidad con los valores de la dominación planetaria del capitalismo occidental, lo cual facilitaría el asalto y saqueo de los recursos naturales del país. Esto último causa rechazo en estos sectores, criticos tal vez, pero contrarrevolucionarios jamas, asi que tácticamente cierran filas en torno a la defensa del gobierno de Nicolas Maduro.

No obstante, como muestra la agudeza de la crisis económica en Venezuela, la inclusión social (en realidad el derecho legal a ser explotado e incorporado al consumo en una sociedad mercantil) y la dignificación del trabajo y las condiciones de vida (misiones educativas, vivienda y salud, por ejemplo) no es suficiente para erradicar la pobreza y la desocupación estructural del sistema, y menos en un espacio geográfico periférico y dependiente del circuito capitalista planetario. Tampoco es suficiente el modelo propuesto por su contraparte liberal, como muestran los países vecinos integrados al circuito, incluso los países metropolitanos de desarrollo auto centrado, cuya desigualdad social, precariedad del trabajo y pobreza estructural supera ampliamente la nuestra.

En realidad, estamos en presencia del agotamiento del potencial de desarrollo inmanente del sistema capitalista occidental (EEUU, Europa Occidental y Japón), en cuyo circuito fuimos insertados violentamente hace 500 años en calidad de periferia proveedora de materia prima y mano de obra barata. Ese sistema perdido la capacidad de generar riqueza real, valores de cambio, debido a un paulatino proceso de des-industrialización. Los capitales, refugiados en la esfera financiera, pretenden establecer una dictadura mundial basada en los flujos financieros y el control de las fuentes de materias primas, tecnologías y patentes comerciales. Para ello apelan a la guerra y desestabilización social en todos los países del orbe. Mas aun, enfrentados desventajosamente con los nuevos centros hegemónicos del capitalismo mundial (China, India y Rusia) que, si están basadas en industrias productoras de riqueza real, amenazan con una guerra nuclear e intentan aniquilar, con más o menos éxito, Estados constituidos durante siglos.

Venezuela, por sus colosales reservas petroleras y su cercanía geográfica con Estados Unidos es, de lejos, el principal botín de estos piratas del siglo XXI. De allí que las dificultades que experimenta el capitalismo occidental para acrecentar la acumulación y mantener la paz social en su otrora zona de influencia, no son expresiones de disfunciones superficiales, coyunturales o nacionales, sino manifestaciones de la crisis estructural del sistema capitalista en sí mismo. Esto es evidente en sus resultados económicos y sociales, mas no en la ideología subyacente a las manifestaciones culturales de la humanidad, todavía ampliamente hegemónica en los países neocoloniales. De allí que los comunistas consideremos asertiva la disyuntiva planteada por Samir Amin: …acabar con la crisis del capitalismo o acabar con el capitalismo…”

2. La Hora de Iniciar la Marcha Hacia el Comunismo

Los comunistas no nos limitamos a luchar por la inclusión social o la dignificación del trabajo. Esos son objetivos perfectamente compatibles con el sistema capitalista. Los comunistas nos caracterizamos por ser el sector de los trabajadores que ve la realidad social tal como es en su esencia profunda: un campo de guerra entre la clase burguesa, que trata de someter a la clase trabajadora para que acepte o se resigne a la explotación, y la clase proletaria, que lucha por liberarse de las cadenas de la explotación e instaurar una sociedad de comunes, sin clases sociales ni Estado.

Los comunistas, pese a la creciente agudeza de las crisis sistémicas del capitalismo, somos optimistas porque estamos conscientes de las infinitas posibilidades materiales que contiene la sociedad actual, susceptibles de ser liberadas y desplegadas en todo su potencial mediante una revolución social que destruya las relaciones de producción capitalista, creando riqueza suficiente para satisfacer las necesidades de toda la población humana, sustituyendo el reino de la necesidad por el reino de la libertad.

Los comunistas no vemos la crisis coyuntural o el colapso estructural del sistema como una catástrofe, sino como la necesidad económico-social de liberar las fuerzas productivas maniatadas por las caducas relaciones de producción burguesas (es decir, la propiedad privada y el mercado de fuerza de trabajo). Los comunistas en lo político trabajamos fundamentalmente para coadyuvar a nuestros hermanos de clase a elevar, precisamente, su conciencia de clase, abriéndole así un horizonte político que conduzca a la organización de las estrategias y los instrumentos revolucionarios.

Los comunistas, independientemente de nuestra magnitud, somos la fuerza social más temida por los representantes del capital, pues son conscientes que nuestro programa y nuestra voluntad política es radical. Somos su peor pesadilla, pues saben que no luchamos por maquillar su sistema o hacerlo más “justo”, más “democrático” o más “inclusivo”, sino por destruirlo desde la raíz y construir una sociedad totalmente nueva, sin explotadores ni explotados. La descalificación y virulencia con que la burguesa nos ataca desde hace 150 años es prueba de su temor a que el proletariado se apropie del programa comunista y lo convierta en plan de acción. Esta radicalidad define claramente nuestra propuesta transformadora para toda la sociedad.

Los comunistas sabemos que las luchas contra el capital transcurren en escenarios locales y nacionales. En ese sentido, apoyamos y somos parte de todas las organizaciones laborales y populares dentro de nuestras fronteras. Pero también sabemos que la dictadura del capital es multinacional. Estamos conscientes que una victoria nacional siempre podrá ser ahogada por el sistema multinacional, que posee recursos y experiencias desproporcionados en relación a las fuerzas nacionales. La historia está llena de ejemplos de cómo los capitales multinacionales siembran la guerra y la cizaña política cuando los trabajadores derrotan al capital y se erigen en autogobierno.

Por ello ha llegado la hora del debate franco y sincero, o la revolución es nacional y en fronteras cerradas o mundial, parafraseando al camarada Insurgente y Comunista Domingo Alberto Rangel, la larga marcha que debe iniciar el proletariado por su liberación y la destrucción del capital, no puede detenerse en fronteras imaginarias, en obstáculos geográficos, océanos, mares, ríos, montañas debe ser superadas, en fin ese proletariado que comience su marcha liberadora debe comprender que en la geografía donde se frene, dicha revolución estará condenada a ser digerida por las relaciones con los países capitalistas y su supervivencia estará condenada al fracaso, la paz con el capitalismo no es una opción.

Por otra parte, los sectores que aún no lo comprendan deben entender que la lucha de los trabajadores en la hora actual requiere la solidaridad de todos los pueblos hermanos del mundo, sobre todo la clase obrera de los centros metropolitanos, capaz de paralizar la maquinaria de guerra y los vehículos de intoxicación ideológica del imperialismo. Pero también de los hermanos latinoamericanos y caribeños, capaz de multiplicar las fuerzas locales. Eso lo sabemos los comunistas de todo el mundo. Por eso, en la hora actual, en varios países, las organizaciones comunistas se movilizan en apoyo a la revolución venezolana. Pero eso no basta, también llego la hora que los comunistas discutan si su programa y organización sigue siendo de corte nacional o recuperamos nuestro sentido mundial y actuar en consecuencia, es hora de retomar las banderas de la Liga de los Justos o la Liga de los Comunistas, recuerden camaradas que no tenemos patria.                   ¡El fantasma del comunismo recorre el mundo!

3. La Guerra es del Trabajo Contra el Capital

En consecuencia, los comunistas concebimos la revolución como la lucha del proletariado nacional y mundial contra el sistema capitalista en su conjunto, que no es más que la forma moderna de organización social de la propiedad privada y la explotación de los trabajadores. La lucha es del trabajo contra el capital. Esta lucha de clases adopta diversas formas de organización y combate, de acuerdo a las situaciones concretas y las particularidades históricas, siendo los procesos electorales y constituyentes una de las tantas posibilidades.

Esta lucha es un proceso ininterrumpido e inacabado que rompió por primera vez la dominación sistémica del capitalismo en 1871 con la Comuna de Paris, mostro por primera vez las posibilidades creadoras del proletariado en 1917 con la revolución rusa, y continúa resistiendo y contraatacando sin cesar la opresión del capital a nivel planetario. El proletariado venezolano, y entre ellos los comunistas, su destacamento mas consciente, han recuperado para el mundo los instrumentos fundantes de la sociedad post-capitalista: la comuna, los consejos de trabajador@s, el fin de la ley del valor y las relaciones asalariadas.

Los comunistas no tenemos dudas que como ocurrió en Francia en el siglo XIX y Rusia en el Siglo XX, el proletariado en esta geografía llamada venezuela asumió en el siglo XXI la lucha frontal contra el sistema capitalista. Los pueblos de los cuatro continentes lo perciben así y expresan por diversos medios su admiración y respaldo, pese a la brutal campaña de intoxicación ideológica que adelantan los medios, tradicionales y electrónicos, en todo el mundo. Lo que ocurra en este territorio en los próximos años, determinara el rumbo de la lucha contra el capitalismo, el acumulado de experiencia en estos años es de unas dimensiones desconocidas, las comunas de hoy no son las de ayer, ni serán las del mañana, los consejos de trabajadores han madurado infinitamente y hoy proponen y plantean políticas y programas desde su seno para la producción y reproducción de la vida, desde una perspectiva proletaria, la milicia bolivariana “fuerza militar de los trabajadores en Venezuela”, no es una fuerza para desfiles no se confundan hay se anida un interesante reservorio de espíritu y lucha de nuestros trabajadores, con el programa correcto, podremos afirmar que la oligarquía mundial burguesa temblara. No es poca cosa el adelantado en la geografía venezolana en estos años y recuerden lo que el viejo Marx decía, nada sustituye la experiencia propia del proletariado en su lucha por la destrucción del capital.

4. Constituyente Socialdemócrata (Socialista) o Proletaria

En la actualidad, contamos con una asamblea nacional constituyente, que a pesar de algunos decretos interesantes aun no demuestra el necesario giro de timón que exige la población que la voto. el gobierno socialista y su fuerza política, dominan esta asamblea constituyente a su antojo y las fuerzas sociales populares que en ella se anidan, han terminado en convertirse en convidados de piedra al show televisivo del día a día.

En definitiva todo parece dirigirse a la refundación del estado burgués (si es que podemos afirmar, que desapareció en estos 18 años en Venezuela, ello quedara para el debate posterior) un discurso leguleyo, pacifista (hasta el cansancio y que oculta que el motor de la historia, es la lucha de clases) y exacerbadamente policlasista controla la Asamblea Nacional Constituyente y camina en el embellecimiento y refundación del estado burgués, asegurándose así que la burocracia y nomenclatura gobernante genere mecanismos de control para no perder sus privilegios.

Mientras tanto los trabajadores y población, son pasto de una salvaje guerra económica, tal como la define el gobierno, pero nadie absolutamente nadie actúa en consecuencia. Ni el gobierno nacional o cualquiera de sus instituciones (ya sean jurídicas, políticas o militares), ni la asamblea nacional constituyente, ni las alianzas políticas (polo patriótico), ni las supuestas vanguardias, organizaciones de base, en fin nadie le pone el cascabel al gato y algunas expresiones de lucha, de arrechera cotidiana, ante la salvaje y brutal hiperinflación que nos agobia, es respondida con paños tibios que nada solucionan o con leyes que nadie asume o cumple, como el famoso acuerdo de precios acordados, valga la redundancia.

Ante esta ausencia de propuestas desde la clase trabajadora, los comunistas le proponemos a los trabajadores y la población en general, los siguientes puntos para el debate, para avanzar en la destrucción de lo viejo y podrido que aun tenemos en Venezuela (el estado capitalista) y pasar a construir la sociedad de comunas y de consejos de trabajadores.

4.1. Liberar las Fuerzas Materiales de Producción de las Cadenas del Capital

Destruir de raíz las relaciones capitalistas de producción en Venezuela, en su variante de Capitalismo de Estado, abriendo así una brecha en la hegemonía del capitalismo planetario y sugiriéndole a los trabajadores y pueblos del mundo el camino a seguir. No se trata de la profundización de la conciliación de clases a través del reforzamiento constitucional de la economía mixta y la elevación a rango constitucional de las leyes del poder popular en su forma actual, que tienen mucho de control estatal y poco de popular. Como sabemos, la burguesía garantiza su hegemonía a través del llamado Estado de derecho (leyes e instituciones para preservar la propiedad privada, el trabajo asalariado, la propiedad intelectual y la preeminencia del saber tecnocrático).

Aunque el Estado de derecho es en realidad la violencia burguesa institucionalizada, no es incompatible con leyes que protejan al pueblo y al proletariado, pues la esencia del Estado siempre garantizaría la explotación del trabajo. Esta aparente contradicción se explica porque la burocracia contemporánea posee un margen de autonomía respecto a la Clase-Estado para atemperar la legitima violencia revolucionaria del proletariado contra el Estado de derecho que lo oprime. En Venezuela esta gran burocracia estatal ha llegado al cinismo de cooptar los emblemas históricos de la revolución proletaria mundial mientras mantiene secuestrada la participación popular y negocia con el capital multinacional el patrimonio de todos los venezolanos.

Para los comunistas se trata de eliminar la propiedad privada, y no solo en el marco legal, lo cual es irrelevante, sino en las relaciones sociales de producción, que es donde la burguesía tiene la posesión efectiva de los medios de producción y reproduce el sistema capitalista. Los trabajadores no debemos asistir, ni prestarnos a contubernios con los capitalistas y sus representantes, como los gremios empresariales y la iglesia católica, organizados por la burocracia usufructuaria de la dominación del capital en nuestro país que impulsa el proceso constituyente. Los trabajadores debemos simultáneamente reconstruir la sociedad tomando directamente el control de las fábricas, principalmente en el sector petrolero y siderúrgico y ocupar territorialmente los espacios de producción agrícola y minera, así como asumir la gestión de los servicios públicos esenciales, principalmente eléctricos, comunicacionales y telecomunicacionales. Este es un camino que no podemos emprender solos. Evidentemente necesitamos el acompañamiento de todos los sectores de la población, pero nunca de los capitalistas, pues no estamos transitando hacia otra sociedad: estamos destruyendo su sociedad y a la vez construyendo la sociedad que llena nuestras aspiraciones (la sociedad de las comunas, de los consejos obreros). Solo a esta clase de proceso lo podemos llamar constituyente. La forma concreta de administración de los asuntos comunes, imaginable pero imposible de preguntar en estos momentos, es un acto de creación colectivo que perfilara la sociedad autogestada y autogestionada por los productores de la riqueza mundial (El Proletariado Mundial – Los Trabajadores – Los Explotados).

4.2. Erradicar el Capital Minero-Rentista y Expulsar el Capital Manufacturero Multinacional

Erradicar el modo de producción capitalista periférico implantado en nuestro país por los países de desarrollo capitalista auto centrado, tradicionales o emergentes. Este modo se caracteriza por la extracción de materias primas, mineras o semi-elaboradas, principalmente petroleras y siderúrgicas, para el sostén de la acumulación de capitales de los centros metropolitanos y el financiamiento de su maquinaria de guerra y dominación de los pueblos del mundo. Esta producción rebasa exponencialmente las necesidades de desarrollo interno, incluso aun cuando superemos el raquitismo de la producción nacional actual. Como hemos sostenido en ocasiones anteriores, esta forma particular de inserción de nuestro país en el circuito capitalista mundial es la causa de la dependencia, deformación, vulnerabilidad y precariedad de nuestro aparato productivo.

Es un modo de producción particular que reproduce estructuralmente la pobreza, pues fue diseñado para garantizar la des-acumulación interna de riquezas a favor de la acumulación externa bajo un mecanismo conocido como intercambio desigual, ampliamente estudiado. No se trata del manido argumento de “diversificar la producción”, “sembrar el petróleo”, sino simplemente de extraer el mínimo necesario, por razones económicas, pero sobre todo ecológicas. La extracción y procesamiento de petróleo seguirá jugando un rol en la economía futura, pero no necesariamente bajo la irracionalidad del capitalismo dependiente o de las necesidades de los centros imperiales. Esta medida es extensible a los otros recursos mineros, hídricos y forestales que posee nuestro país. Es esta una tarea que solo puede emprender el autogobierno de los trabajadores, pues es el único sector social interesado en derogar la ley del máximo beneficio mercantil y desarrollar la producción interna para satisfacer las necesidades reales, no consumistas, de la población.

En forma paralela, se debe del expulsar del país lo que queda de los capitales manufactureros, nacionales y multinacionales, que se dedican fundamentalmente al ensamblaje o procesamiento a partir de componentes importados, o el procesamiento de materias primas nacionales. Es un enemigo de clase muy peligroso, pues tiene un potencial ilimitado de financiamiento de actividades contrarrevolucionarias desde sus casas matrices y fuertes vínculos con los entes conspirativos y desestabilizadores del imperialismo occidental. Es esta una de las principales tareas que aparece en todo programa de ruptura revolucionaria del proletariado internacional.

Es irónico que en nuestro país esos capitalistas hayan abandonado y cerrado por voluntad propia más de 3.000 fábricas, la gran mayoría de ellas ocupadas por consejos de trabajadores, pero en contrapartida la gran burocracia estatal se deshace en promesas y halagos para que retornen o no termines de irse. Y donde pueden, como en el caso de la industria pesquera, les imponen a los consejos de trabajadores una propiedad mixta dirigida por esos capitalistas. Inclusive, algunos altos funcionarios miden el éxito de su gestión por las “rondas de negocios” con los “empresarios productivos” y su vocación exportadora. “Enemigo que huye puente de plata”, dice un viejo refrán, pero la gran burocracia estatal se le guinda vergonzosamente de los pantalones.

4.3. Erradicar la Ley del Valor de la Distribución de la Riqueza

Distribuir la riqueza social entre los productores, los trabajadores, mediante la asignación de tareas remuneradas a todos los miembros de la sociedad y el reparto directo de los beneficios, y no mediante el mercado y el consumismo, y mucho menos mediante la intermediación clientelista-electoralista de los partidos políticos que se pelean por el control del Estado. El salario, quintaesencia de la relación social capitalista de explotación desaparecería en la medida que los trabajadores se apropien directamente de los aumentos de la productividad del trabajo por efecto de la asignación de tareas a todos los miembros de la sociedad, es decir, en la medida que los trabajadores se re-apropien de la plusvalía generada por ellos mismos. La jornada laboral, medida temporal de las relaciones de explotación, se reduciría en la misma medida que todos los miembros de la sociedad asuman tareas productivas, iniciando así la larga marcha hacia la sociedad comunista, donde no reine la ley del valor, sino la ley marxiana de “a cada quien, según su necesidad, a cada quien, según su capacidad”.

4.4. Erradicar la Ley del Valor del Intercambio de Bienes

Sustituir el intercambio mercantil, que tiene como expresión de valor la forma dineraria, por el intercambio directo de bienes y servicios. Al no existir explotación del trabajo -pues la producción está organizada en base a la cooperación comunal, es decir, trabajo libremente asociado – el valor desaparece a favor del uso de los bienes. No se trata de trueque (que presupone la existencia del valor, el mercado y la propiedad privada), ya que los excedentes de la producción local o sectorial serán planificados de antemano, por una unidad socio-productiva mayor, como los municipios o alguna instancia federal. Mientras se alcanza esta meta, que requiere tiempo, se puede implementar una moneda inter-comunal, que estaría respaldada por la suma de las producciones locales, planeadas de antemano. Esta sería una forma indirecta de eliminar la banca privada y la especulación financiera, en lo nacional, y expulsar del país la dictadura financiera mundial, que incluye la manipulación cambiaria que ahorca a los venezolanos.

La banca pública, sea municipal o nacional, debe adoptar una estructura interna cooperativa (un socio un voto), donde los socios sean entes colectivos, como las comunas. Sus funciones deben ser reducidas a operaciones básicas de intermediación financiera y financiamiento de la economía real (bienes y servicios), sobre todo las grandes obras de infraestructura, lejos del criterio de máximo beneficio y especulación financiera. En ningún caso debe generar instrumentos financieros derivados (destinado a mercados financieros secundarios) y el costo del crédito debe ser accesible a todos los agentes económicos de la población. Todas las transacciones deben ser públicas y transparentes, donde los legítimos dueños del patrimonio, socios y terceros, sepan el origen, destino y usos del crédito

4.5. Sustituir el Modelo de Distribución Poblacional Colonialista por el Modelo Comunal de Poblamiento

Desconcentrar las ciudades y descentralizar la gestión pública a través del desarrollo municipal. Las grandes ciudades en el Eje Norte Costero es un sub-producto del modo de producción capitalista periférico. La producción para la exportación dio lugar a la llamada economía de puertos. En las cercanías de las vías marítimas transcurrió y transcurre la redistribución de la plusvalía.

Los consejos de trabajador@s en las fábricas y la ocupación territorial mediante las comunas debe complementarse con un repontenciamiento de los municipios. Estos han surgido por razones sociales, culturales e históricas y no necesariamente por imposiciones de las burocracias centrales. No debe confundirse municipios con alcaldías, ni Consejo Municipal con burocracia. No se trata de imponer o yuxtaponer un poder del Estado a las comunas, sino de reconstituir los municipios a partir de los gobiernos comunales.

El gobierno municipal es algo distinto a un Estado municipal, del mismo modo que gobierno no es igual a Estado. Los consejos municipales pueden servir de coordinaciones y administraciones de asuntos públicos para-comunales, entre ellos la planeación de la autosuficiencia alimentaria y energética y las obras publicas que por su envergadura rebasen el ámbito local.

La concentración de la producción de alimentos y energía, obedece, en su forma actual, a la economía de escala del mercado y la tendencia histórica de concentración de capitales. Esta desconcentración es la verdadera base de la desconcentración del poder a escala nacional y lleva progresivamente a la desaparición del Estado, pues hace innecesaria una Clase-Estado que administre emporios faraónicos a nombre de la población nacional.

4.6. Reestructurar los Órganos y Mecanismos de Autodefensa de la Revolución

Disolver la actual estructura de la fuerza armada nacional y sustituirla por las milicias populares y un ejercito del pueblo que responda a los intereses de los órganos del poder popular y no a los intereses colegiados o del Estado liberal-burgués que administra el Capitalismo de Estado en Venezuela.

La actual estructura militar, vertical y despótica, herencia de las tesis militaristas prusianas, oscila entre una doctrina ecléctica nacionalista, patriotera y constitucionalista, vacía de contenido clasista, a contrapelo del internacionalismo proletario y la unidad de los pueblos explotados y oprimidos del mundo, incluyendo el venezolano.

Ciertamente, valoramos la fidelidad de importantes sectores de la Fuerza Armada Nacional al proceso bolivariano, a Chávez y al gobierno de Nicolás Maduro, sabemos además que la Fuerza Armada Nacional recibe fuertes presiones externas para convertirse en un órgano represor de las luchas populares.

Nos congratulamos con la posición y actitud de oficiales de todos los rangos, incluyendo el Estado Mayor, que dejan las charreteras en los cuarteles y salen a la calle a organizar, hombro con hombro con los civiles comprometidos, la autodefensa del pueblo ante las amenazas imperialistas. Pero igualmente repudiamos la corrupción de oficiales que trafican con los bienes esenciales del pueblo y la producción de las empresas del Estado, así como la cobertura que dan al contrabando de extracción, lo cual también es una expresión de la “guerra económica” contra el pueblo.

Es justo reconocer que la Fuerza Armada Nacional de hoy no es la misma de la década de los años 60 del siglo pasado, ni siquiera es esa fuerza que vivió y padeció dos alzamientos cívicos-militares en 1992. Menos aun es la fuerza que vio llegar a un miembro de sus filas a la presidencia en aquel 1998.

La Fuerza Armada nacional es hoy día, otra con otros valores y con comprensión del momento muy distinta, pero ella misma y sus integrantes deben reconocer que ha llegado también la hora de superarse a sí misma. Es una Fuerza que nació del capitalismo y debe desaparecer con el capitalismo, por lo cual es hora de avanzar y dar paso a otra relación y de institución entre el poder popular revolucionario y sus órganos de defensa integral.

Por ello, el nacimiento de una estructura de las milicias populares y el ejército popular a construir es un asunto necesario. No obstante, partiendo del glorioso precedente del “pueblo en armas” instaurado en la guerra civil independentista del siglo XIX, el pueblo trabajador, desdoblado temporalmente como milicia popular, debe ser el epicentro de la nueva doctrina militar. Las milicias populares, en tiempos de paz deben estar dedicadas al mantenimiento del orden público y en tiempos de guerra a la autodefensa territorial. En la misma línea, el ejercito del pueblo, ya de carácter profesional, debe formarse a partir de la promoción de las milicias como ya viene ocurriendo.

Por último, esto permitirá deslástranos definitivamente de toda la concepción militarista que nos inculco el sistema capitalista, con órganos represivos, para un enemigo interno, (el pueblo trabajador y explotado).

¡¡¡ Guerra a Muerte Al Capital!!!

¡¡¡El Capitalismo es Inflamable, Echemosle Candela Ya !!!

¡¡¡Comunismo o Nada!!!

Comisión Ideológica y de Formación “Carlos Marx”

Insurgencia Comunista

Venezuela, enero de 2018